Bruno Hortelano
Bruno Hortelano (izqda), junto a Jimmy Vicaut y Kei Takase, en los 200 metros en el Campeonato del Mundo de 2013. GTRES

Casi por sorpresa, aunque con mucho trabajo detrás, ese que no se ve y que hace que estés entre los más grandes en tu disciplina, el atleta español Bruno Hortelano se ha ganado el derecho a soñar con romper la barrera de los 10 segundos en los 100 metros.

Hortelano es el nuevo rey de la velocidad española con una marca de 10.06, récord nacional que, según sus palabras, tiene "margen de mejora". "Puedo bajar de los diez segundos", ha manifestado este deportista con ansias infinitas de hacer realidad ese sueño prácticamente inalcanzable del atleta blanco: correr como un negro.

Una barbaridad que, a lo largo de la historia, solo 99 atletas han derribado ese muro que delimita el club de los grandes del esprint y entre ellos solo uno de raza blanca: el francés Christophe Lemaitre, que lo ha hecho cuatro veces.

Bruno, considerado más un atleta de 200 metros no tiene a priori las características físicas idóneas para lograr tal hito. Con 181 centímetros de estatura y 72 kilos, su aspecto difiere notablemente de los musculosos velocistas jamaicanos y estadounidenses que dominan la lista mundial de todos los tiempos y parece más adecuado para esa disciplina, prueba en la que también tiene los récords de España.

Hortelano tendría que hacer la carrera de su vida pero su mayor virtud es que se lo cree

Sin embargo, el español se siente tentado, y casi entusiasmado, con romper esa barrera de los 10 segundos. ¿Será capaz de llegar tan lejos —y tan rápido— allí donde han llegado leyendas vivas como Usain Bolt, Tyson Gay, Yohan Blake, Asafa Powell o Justin Gatlin o míticas como Carl Lewis?

"Tendría que hacer la carrera de su vida", asegura el entrenador de atletismo Ángel Fernández. "De hecho, él ya ha dicho que espera que el hecho de ser un atleta blanco no le impida bajar de los 10 segundos". En efecto, cuando se habla de la barrera de los 10 segundos en los 100 metros, de inmediato viene a la mente el dominio aplastante de los atletas de raza negra. ¿Por qué de los 99 que han logrado ese hito solo uno es blanco? ¿Qué diferencias hay?

"La cuestión siempre ha sido la fisiología. La diferencia está en la composición muscular de las fibras, tendones y articulaciones", dice el entrenador. Así,  "los negros de la zona del Cuerno de África tienen unas fibras musculares mucho más lentas; tienen también el cuerpo más largo de piernas y tendones más desarrollados, por lo que su estructura está compuesta para pruebas de fondo; sin embargo, si nos vamos más hacia el centro, la zona de Jamaica, los negros tienen una estructura ósea mucho más dura, los tendones son más sólidos y elásticos y la estructura muscular es de fibras muy rápidas. De ahí que los grandes campeones salgan de Jamaica y de EE UU, que se nutre de estos atletas".

Explica Ángel que ellos "pueden aplicar cargas de fuerza mayores a los que podemos los europeos o blancos porque su cuerpo está 'fabricado' para poder a resistir estas cargas de entrenamiento sin llegar a lesionarse".

La diferencia entre atletas negros y blancos está en la composición muscular de las fibras, tendones y articulaciones

Con esto, se antoja difícil saber si el cuerpo de Hortelano está preparado o no para eso. "Ahora mismo, la mayor virtud que tiene es que él mismo se lo cree. No se pone límite. La parte psicológica pesa mucho, porque, al fin y al cabo, el rendimiento que consigue el atleta se basa en su entrenamiento", dice Ángel.

Por su parte, el exatleta y actual entrenador de  atletismo Antonio Núñez, confía en Hortelano: "Por lo que le sigo, creo que tiene la cabeza bien amueblada, es universitario, que también tiene mucho que ver a la hora de rendir y de lograr metas, así que sí creo que Bruno pueda ser el primer español en bajar de la barrera de los diez segundos".

Además de la fisiología, para Núñez en esa diferencia entre negros y blancos tiene mucha importancia "el tema cultural". "En esos países hay mucha cultura en el tema de la velocidad y en Europa mucho menos. Habría que hacer los mismos métodos de entrenamiento, saber cómo se preparan ellos... Bruno tiene la ventaja de haber estado en una universidad americana y eso es importante, porque conoce esa cultura y su visión del atletismo, un punto más a su favor para la madurez de este gran atleta".

Pero surgen dudas. Considerado más un atleta de 200, ¿podría pasarle factura preparar su cuerpo para los 100? "No creo. Un atleta, como él, bien entrenado y con sus buenos cuidados de preparación y recuperación y con los métodos fisioterapéuticos que están avanzados, creo que está en condiciones de bajar de los 10 segundos y no tener secuelas en un futuro", afirma Ángel. "Si lo logra, será un atleta de futuro y no creo que su carrera deportiva se vea cortada por ningún impedimento", sentencia el preparador.

Con los Juegos como telón de fondo, Hortelano aún medita si probará en Río. "A los 200 iré seguro y a los 100 me lo voy a pensar. Tengo algo en mente pero no lo voy a decir porque sería ponerme un límite y creo que hay margen de mejora", ha dicho el atleta.

Un atleta poco convencional

Bruno Hortelano, nacido hace 24 años en Wollongong (Australia) aunque él se considera, ante todo, español, la nacionalidad de sus padres, es un auténtico trotamundos, ya que el trabajo de sus progenitores, biólogos moleculares, le ha llevado a recorrer medio mundo. Criado en Canadá y formado, académica y deportivamente, en la Universidad de Cornell (Estados Unidos), atesora una confianza sin límites.

Y es ahí, en su biografía, donde podría desvelarse el secreto de su éxito. Se formó en EE UU con una beca estudiantil, no atlética. Sus estudios de Ingeniería biomédica dan buena muestra de su amor por la ciencia, algo heredado de sus padres, y de su disciplina por el trabajo.

Cuando se graduó en Cornell decidió quedarse allí, con los mismos entrenadores, lo que ha hecho que su perfil de atleta tenga poco o anda que ver con el del 'típico' español.