Brahim Díaz ha sido el gran protagonista del somnoliento partido entre Getafe y Real Madrid, dejando varias acciones de un nivel técnico altísimo y aprovechando la oportunidad que Zinedine Zidane le ha brindado. El francés le ha utilizado como extremo derecho del 4-3-3 blanco, y las sensaciones que ha dejado han sido más que positivas.

El malagueño ha sido de lo poco punzante en el Real Madrid en ataque, y ha dejado, además de acciones muy bonitas para el espectador, algún buen toque en el último tercio que provocó ocasiones de gol, especialmente un pase sobre Carvajal mediada la segunda parte que acabó en pase de este sobre Isco que el '22' blanco no acertó a embocar.

La acción más destacada fue probablemente un bonito caño sobre Arambarri, cerca de la propia frontal del área blanca, dejando tirado al centrocampista uruguayo. Poco antes ya había enseñado otro control espectacular y un medio sombrero sobre dos rivales que también hizo las delicias de los aficionados.

"Yo estoy centrado en el Real Madrid y quiero jugar aquí", aseguró al término del encuentro, mostrándose "satisfecho" pero "no del todo, porque quería la victoria aquí".