Gabriel Campillo: "No veo a un chaval rico boxeando"

  • Es el nuevo campeón del mundo del semipesado.
  • Recibió a 20 minutos en su gimnasio.
  • "A boxear comencé con 17 años, pero me gustaba desde muy pequeño".
Gabriel Campillo, se entrena en su gimnasio de Vallecas.
Gabriel Campillo, se entrena en su gimnasio de Vallecas.
JORGE PARÍS

Gabriel Campillo se proclamó campeón mundial de los pesos semipesados (-79 kg) hace diez días en Argentina frente al ídolo local Hugo Hernan Garay. Fue una sorpresa para muchos, pero no para este boxeador madrileño que llegaba a la cita con 17 victorias, seis de ellas por KO, y sólo 2 derrotas.

"Garay tenía que defender su título y me eligió a mí porque era el que peor ranking tenía. Pensaba que sería una victoria fácil", explica Campillo a 20 minutos, que le visitó en su gimnasio de Vallecas.

Ser retado por un campeón mundial es casi como una lotería para cualquier boxeador: "¡Imagínate lo que sentí cuando me lo dijeron! Es el combate con el que sueñas desde que empiezas a pegar puñetazos". Y a eso se empieza pronto: "A boxear comencé con 17 años (ahora tiene 30), pero me gustaba desde muy pequeño cuando mi padre me llevaba a ver los combates de Poli Díaz".

Vallecas, una cantera

Campillo suda la camiseta a diario en el mismo gimnasio donde se entrenaron ex campeones como Poli o Javier Castillejo, en Vallecas. Este barrio madrileño, donde se crió Gabriel, ha sido siempre una gran cantera del boxeo español: "Es un barrio humilde y muchos chavales empiezan a boxear por necesidad, para buscarse un futuro en la vida. No me imagino a uno de un barrio rico intentando ganarse la vida con esto del boxeo".

Empezaron a llamarme Chico Guapo porque decían que mi cara era demasiado bonita
Incluso al propio Gabriel le dijeron que no servía para el cuadrilátero por su cara bonita, de ahí su apodo: "
Empezaron a llamarme Chico Guapo porque decían que mi cara era demasiado bonita para boxear y que me la iban a estropear. Luego ya se me quedó".
Gabriel considera que el boxeo está poco reconocido en España porque "no hay televisiones que lo apoyen" y su imagen está un poco deteriorada: "La gente tiene la impresión de que es un deporte de salvajes, pero no es así. Hay mucha deportividad y tras una pelea lo primero es abrazar al rival. En el fútbol se ven acciones más violentas casi a diario".
Mostrar comentarios

Códigos Descuento