Una joven, junto a la estatua que conmemora la boda de Ming
Una joven, junto a la estatua que conmemora la boda de Ming.
El baloncestista chino Yao Ming, pívot de los Houston Rockets en la NBA y considerado la mayor estrella del deporte de su país, celebró ayer su boda con la también jugadora de baloncesto Ye Li, de la selección femenina de China, en la ciudad natal de ambos, Shanghai.

A pesar de que el matrimonio se hizo legal el pasado viernes en el distrito shanghainés de Xuhui, donde la pareja obtuvo su certificado nupcial, el banquete familiar se celebró esta noche en el hotel Shangri-La, uno de los más lujosos de la ciudad.

La pareja se protegió de la infinita popularidad de Yao en su país, donde es considerado casi un héroe nacional y hasta llegó a ser elegido, en 2005, Trabajador Modelo del Comunismo, y ni uno de los más de cien periodistas que hicieron guardia en el hotel logró tomar una imagen publicable de los novios.

Al largo banquete de ayer acudieron 70 invitados, entre familiares y amigos, y según los medios chinos no participó nadie relacionado con la NBA ni con el baloncesto.

El diario deportivo "Titan Sports" adelantó que Yao y Ye viajarán a Pekín para participar el miércoles en la ceremonia de un año de cuenta atrás para los Juegos Olímpicos de Pekín de 2008.

Para el banquete de boda ente Yao, de 27 años y 2,26 metros de alto, y Ye, de 26 años y 1,9 metros de altura, fueron alquilados dos enormes salones de baile del hotel, decorados de manera tradicional, donde se dispusieron nueve mesas, número que según la costumbre china significa "eternidad", como el amor que se desea a los novios.

Polémica por la aleta de tiburón

Según el portal Netease.com, Yao encargó el banquete más caro del establecimiento, un menú de 12.399 yuanes por mesa (1.190 euros, 1.640 dólares), que incluía mariscos como pepino de mar y aleta de tiburón, todo un gesto para quien comenzó su carrera deportiva, hace diez años, en los Shanghai Sharks ("Tiburones de Shanghai").

Otros medios chinos negaron que se comiera aleta de tiburón, ya que Yao participó el año pasado en una campaña para desaconsejar su consumo y proteger la fauna marina.

El precio total de la cena de pudo superar el millón de yunaes (casi 95.000 euros, 130.000 dólares), según "Titan Sports".