Javier Pintado y Pedro Díaz
Javier Pintado y Pedro Díaz. FEDH

Desde que en 1971 Luis López Solanes perdiese la vida durante un entrenamiento en el italiano valle de Aosta, el bobsleigh español ha peregrinado en el desierto. Ahora, cuando se cumplen 40 años de aquel trágico accidente, un ferretero y un parado se han empeñado en recuperar para España este deporte invernal de descenso en trineo.

Los asturianos Javier Pintado (Pola de Siero, 1977) y Pedro Díaz (Nava, 1983) han conseguido devolver a nuestro país a la escena internacional con su participación a mediados de mes en la primera prueba de la Copa de Europa en Igls (Austria), donde debutaron con un meritorio puesto 50.

Su sueño sería acudir a los Juegos de Invierno de 2014

"Venimos de los deportes de inercia, que son parecidos pero sobre asfalto. El año pasado probamos en la escuela de pilotos (en Igls) y decidimos empezar", comenta Javier, ferretero, quien reconoce que el camino ha sido muy complicado.

"La principal dificultad ha sido encontrar la financiación, porque la Federación Española de Deportes de Hielo no nos podía ayudar. Hemos estado trabajando durante el verano para poder competir. Nos hemos pagado hasta los calcetines", asegura. "Es increíble que seas el representante de España en una competición internacional y no tengas ningún tipo de ayuda. Solo el Gobierno asturiano nos ha echado una mano. Pero a cabezones no nos van a ganar. Ya hemos hecho lo más difícil, que era llegar a la primera prueba", lamenta Javier, quien calcula que llevan gastado unos 15.000 euros.

Un trineo de tercera mano

Debido a la falta de apoyo económico, esta pareja de asturianos acudió a su primera prueba con un bob (trineo) de lo más precario. "Es de segunda o tercera mano. Nos lastra mucho porque la aerodinámica es muy antigua y nos costó 6.000 euros (uno nuevo puede rondar los 35.000). Podíamos haberlo alquilado, pero nuestra intención es que otros puedan aprovecharlo y que este proyecto tenga una continuidad", explican. Su sueño sería acudir a los Juegos de Invierno de 2014 en Sochi (Rusia), aunque parece imposible. "Si no podemos ser nosotros, que sean otros", dicen. Mientras esperan, se consuelan viendo Elegidos para el triunfo (1993), la cinta inspirada en el equipo jamaicano de bobsleigh que en 1988 logró clasificarse para los Juegos de Calgary (Canadá). "Hasta ellos tenían entrenador", bromean.

Intento fallido en el año 2009

Cuatro valencianos ya intentaron en 2009 recuperar el deporte del bobsleigh para España, pero, al igual que Javier y Pedro, se encontraron con enormes dificultades económicas que les impidieron lograr su objetivo. "No recibimos ningún tipo de ayuda económica ni de subvención y tuvimos que desistir en la formación del equipo", señala Mireia Jiménez, la presidenta del Club Valenciano de Bobsleigh.