Este Betis sigue MALHERIDO
El brasileño del Betis Oliveira salta por el balón con el capitán del Málaga, Fernando Sanz. El Betis se llevó una manita. E.F.E.
Después de ser apabullado por el Chelsea en Champions, el Betis, para desgracia de su hinchada, repitió ayer guión y volvió a ser un juguete en manos de su rival. En esta ocasión, el agraciado fue el Málaga que, sin excesivos alardes, endosó otra abultada goleada al equipo de Serra Ferrer y retrató las miserias de unos futbolistas que, tras un prometedor arranque de temporada, completaron ayer una de las semanas más negras de la historia reciente del club.
 
Se descompuso pronto 
 
Este presunto partido duró siete minutos. Los que necesitó Salva para perforar la portería de Doblas. A partir de ahí, sin noticias del Betis. Bueno... no exactamente. Doblas estuvo inspirado, y de no ser por un puñado de providenciales intervenciones, el tanteo pudo ser aún más sonrojante. Pero del resto de equipo no se pudo decir lo mismo. Físicamente desfondando y moralmente tocado por el 4-0 ante el Chelsea, el Betis se descompuso pronto, y Salva y Pablo aprovecharon el filón con sendos dobletes. Fernando Sanz, por su parte, contribuyó a poner el broche a uno de los encuentros más desiguales de esta Liga.
 
La clave. Mentalidad
 
El estado de ánimo del Betis estuvo siempre bajo mínimos, lo que contrastó con la mentalidad ganadora que exhibió el Málaga.
 
La figura. Doblas
 
Pesea recoger cinco veces el balón de su portería, sus reflejos privaron al Málaga de hacer aún más daño. 
 
El dato. Dulce venganza
 
El Málaga no lograba doblegar a los de Serra Ferrer desde la temporada 2001/2002. Ayer se resarció por todo lo alto.