Feddal (Betis) y Cutrone (Milan) pugnan por un balón.
Feddal (Betis) y Cutrone (Milan) pugnan por un balón. EFE

El Betis no ha podido pasar del empate en casa frente al Milan (1-1), en un partido que ha dejado mal sabor de boca a la afición verdiblanca, sobre todo porque durante el primer tiempo el equipo andaluz dejó una actuación soberbia, controlando con mucha suficiencia el duelo y generando buenas ocasiones.

Con un Lo Celso de nuevo a un nivel altísimo (sin duda una de las mejores noticias del equipo andaluz en este arranque de temporada y probablemente uno de los mejores fichajes de lo que va de temporada en el fútbol español) y Joaquín apareciendo constantemente entre líneas, los de Setién empotraron al Milan contra su portería.

En el minuto 12, el cuadro bético se puso por delante, después de una combinación absolutamente majestuosa. Joaquín encontró con un fantástico pase a Junior, y este sirvió a Lo Celso en el corazón del área, que se sacó un gran remate que sorprendió a Reina para poner el 1-0.

El Betis siguió produciendo ocasiones, pero como le está pasando en este arranque de curso, le costó hacer gol, y en el segundo tiempo el Milan se estiró, logrando igualar la contienda. El 1-1, que llegó en el minuto 61, fue un golpe de suerte. Suso ejecutó bien una falta lateral desde el sector derecho, pero nadie llegó al remate, lo que despistó a Pau López, que vio cómo la pelota se colaba en la portería.

En el tramo final el Betis logró reaccionar, pero salvo una buena situación de Tello, no logró generar grandes ocasiones, siendo de hecho la jugada más 'destacada' de ese tramo final un tremendo golpe que se llevó Musacchio, dejando al jugador argentino conmocionado y teniendo que ser sustituido, a la espera de exploración médica.