¿El gol más surrealista de la historia de las finales?
Karim Benzema marcó el 1-0 en el minuto 50, casi sin querer: Karius sacó con la mano, el francés metió la pierna y llegó el primer gol del encuentro. EFE

Karim Benzema se convirtió en el primer héroe, en este caso inesperado, de la final de la Champions League para el Real Madrid. El francés estuvo más listo que nadie, al aprovechar un fallo que perseguirá toda su vida a Karius, portero del Liverpool que, de manera inexplicable, no vio que tenía al francés a su lado. Este no tuvo ningún problema en meter la pierna y casi sin que nadie se diera cuenta, puso el 1-0 en el mercador del Olímpico de Kiev.

Para Benzema este era el gol número 192 de su carrera en el Real Madrid, y primero en una final de la Champions, pero ni mucho menos fue el primero de características similares. Y es que el '9' blanco fue protagonista de otro gol afortunado por una mala actuación de un portero, también alemán.

Fue en el partido de vuelta de semifinales de esta misma Champions League, cuando Ulreich, el cancerbero del Bayern, se resbaló al intentar evitar que el francés llegase al balón. No sólo llegó, sino que además encaminó el partido y, a la postre, el pase a la final de Kiev. El portero acabó pidiendo perdón por semejante fallo, por el que los aficionados del Bayern le culparon con dureza.

Marcar ese tanto en el Santiago Bernabéu le coronó, pero hacerlo en el partido definitivo ante el Liverpool fue una nueva demostración de pundonor. La inteligencia de Benzema le sirvió para estar en el sitio adecuado y en el momento adecuado, con el fin de aprovechar, como se produjo, cualquier fallo del portero. Karius, que también falló en el tercer gol del Madrid, segundo de Bale, no olvidará nunca este encuentro, en el que quedó marcado para siempre.