El Crossfit se ha convertido en tendencia número uno del deporte. Esta modalidad de entrenamiento, que surgió en EE UU, ha dado la vuelta al planeta y se practica en multitud de países. Hasta existen competiciones que se transmiten por televisión.

¿Qué beneficios tiene esta disciplina que ha venido para quedarse?

Ayuda a bajar de peso: la práctica de este deporte de forma regular permite reducir el porcentaje de grasa corporal, sobre todo de la denominada masa grasa, lo que ayudará a bajar de peso. Este ejercicio de forma constante acompañado de unos hábitos alimenticios saludables o como complemento de una dieta, bajo la supervisión de un profesional, facilitará alcazar el peso ideal.

Aumenta la resistencia: mejora la capacidad cardiovascular y pulmonar. Gradualmente se nota cómo la energía acompaña al individuo a lo largo de todo el día y la fatiga y el cansancio tardan en aparecer.

Mejora la psicomotricidad: gracias a los movimientos, los músculos y articulaciones adquieren mayor flexibilidad. Las capacidades psicomotrices como el equilibrio y la coordinación se potenciarán y se experimentará mayor agilidad. Esto supondrá, por ejemplo, una excelente forma de prevenir lesiones.

Fortalece la musculatura: el Crossfit permite trabajar de forma integral los músculos del cuerpo. Se tonifica el volumen muscular de forma general, algo que ayudará a fortalecer el físico y la mente.

Un cuerpo más estilizado: al trabajar todos los músculos corporales de manera global, poco a poco los músculos menos desarrollados alcanzarán a los músculos con un mayor desarrollo, equilibrando así toda la masa muscular. Unido a la pérdida de masa grasa y peso, el cuerpo será más esbelto y proporcional.

A todo eso se añade que además de ser un hábito saludable reforzará el sistema inmunológico y el cuerpo estará más protegido contra resfriados, por ejemplo.

Evita la depresión y mejor la autoestima

Este deporte también tiene resultados positivos en lo que a aspectos mentales se refiere, ya que evita la depresión, mejora la actitud y la autoestima.

Aporta concentración y motivación extra: su realización requiere focalizar la atención en el apredizaje y ejecución del ejercicio, centrando los pensamientos en la consecución de la rutina. Una vez esté realizado, la satisfacción aumentará y la próxima vez el deportista querrá llegar un poco más lejos, lo que ayudará a aumentar la motivación.

Reduce el nivel de estrés: este deporte es divertido, lo que ayuda a que mientras el individuo está concentrado por un tiempo, la mente se libera de las preocupaciones externas y gracias a la relajación mental, el nivel de estrés de reduce notablemente. También esta práctica ayuda a dormir mejor, por lo que el descanso es mayor.

Aumenta las relaciones sociales: en este entorno coinciden habitualmente personas que comparten una misma pasión, por lo que el intercambio de impresiones y experiencias facilitará las conversaciones en cuanto a otros aspectos de la vida personal y se podrán establecer relaciones de amistad.

Trabajo en equipo: en el box no faltan personas que se apoyan unas a otras, bien aportando consejos a la hora de realizar un ejercicio o bien con frases de ánimo. Esto fomenta la solidaridad entre las personas.

Mayor autoconfianza: el deportista experimenta un sentimiento de dominio cuando logra realizar las técnicas y los ejercicios perfectamente. Esta mayor autoestima se traslada a la vida cotidiana.

Consejos para evitar lesiones

Es importante seguir al pie de la letra las explicaciones del entrenador e ir al propio ritmo, sin importar lo que hacen los demás compañeros; así se prevendrán lesiones. Muchas personas comenten el error de querer levantar una gran cantidad de peso el primera día o hacer 200 flexiones de brazos en la primera clase y eso es perjudicial para la salud.

Cabe destacar que la edad no es un impedimento para practicar esta rutina. Como ocurre en todos los deportes, cada uno deberá entrenar según sus capacidades físicas.