Las exigencias de los profesionales, que dicen que en las subidas a los puertos, por ejemplo, el casco les hace sudar demasiado, han hecho a los fabricantes remodelar diseños, crear canales de ventilación y construir cada vez más agujeros en su estructura. Muchos de los cascos actuales tienen más agujeros que material sólido, lo cual hace que pierdan resistencia en los impactos. Para evitar esa pérdida de solidez, marcas como Specialized, con su modelo Decibel (tope de gama), forman una estructura interior de refuerzo –como una especie de esqueleto– que hace que el casco no se haga pedazos en caso de una caída fuerte. El poliestireno está reforzado con esta red, que presenta además apoyos de carbono. Ah, y lo ha llevado Cipollini Il Bello, el rey de los sprints.
 
Precio aprox.: 179 euros. Teléfono: 902 100 554.