Miroslav Klose
Miroslav Klose, del Bayern, se lamenta. (Reuters)

El Bayern de Múnich demostró muy poco ante el Getafe y llegó a las semifinales de la Copa de la UEFA con cierta fortuna. Ante el Zenit de San Petersburgo volvió a evidenciar en su casa que sus méritos son escasos para alcanzar la final. Deberá viajar a Rusia, dentro de una semana, con un pobre empate a uno.

Sin embargo, tendrá algo de suerte pues el equipo ruso perderá en su campo a tres de sus hombres importantes -Arschavin, Riksen y Sirl- por ver amarillas.

En la primera parte se produjo un penalti a Ze Roberto que llevaría al primer gol del partido. Ribéry falló, pero el francés recogió el rebote y abrió el marcador para su equipo. Sin embargo, pasada la primera media hora de juego el Zenit pareció sacudirse un poco del acoso bávaro y logró que se jugase con mayor frecuencia en la mitad contraria.

En el segundo tiempo, se vio un partido equilibrado con ocasiones para los dos equipos. El Zenit había mejorado y eso iba a ser recompensado. En el minuto 60, un centro de Fayzulin pegó en la cabeza del desafortunado Lucio y se desvió hacia la portería de Kahn que no tuvo ocasión alguna.

Incluso los rusos pudieron hacer el 1-2. Además, Kahn debió ser sustituido por Rensig porque se lesionó. En los minutos finales el Bayern reaccionó y volvió a tener ocasiones. Fue un partido muy parecido al del Getafe, donde el Bayern sólo parece jugar bien por impulsos.

La otra eliminatoria de semifinales también está abierta, pues el Rangers empató a cero con la Fiorentina. La vuelta será en Italia. Ambos equipos estuvieron más pendientes de no cometer errores en defensa que de buscar aciertos en ataque.

Dentro de una semana conoceremos quién juega la final.