Bayern - Real Madrid
Pepe frena a Ribery durante la semifinal entre Bayern y Real Madrid. EFE

El Bayern castigó la racanería final del Real Madrid (2-1) en un choque de semifinales de Champions vibrante y que se decidió en los minutos finales con un gol de Mario Gómez que deja la eliminatoria con todo para decidirse en el partido de vuelta en el Santiago Bernabéu.

El Real Madrid sigue sin ganar en sus visitas al Bayern

Mourinho no fue excesivamente reservón de inicio en su visita al Allianz Arena, pero su insisitencia en colocar a Coentrao en el lugar de Marcelo volvió a ser perjudicial para los intereses madridistas. En ataque no aporta nada y en defensa no ofrece nada mucho mejor que lo que hace el brasileño, como demostró el final del choque. 

Por su parte, Heynckes vio que la clave era que su equipo no se rompiera y metió un centrocampista más, Kroos, en el lugar del mediapunta Muller, tratando de cortar el ataque blanco.

La primera parte se movió al ritmo que querían los alemanes, un juego lento, pausado y sin apenas contragolpes, el mejor arma del Madrid. Por mucho que el Bayern tenga a Robben y Ribery, a los muniqueses no les interesaba entrar en el intercambio de golpes y así se desarrolló el choque.

Pudo marcar el Madrid, en un gran pase de Özil a Benzema, pero el chut del francés lo sacó Neuer, y el Bayern aprovechó para marcar en una de sus grandes armas, el balón parado. Córner que tocó Robben (quizás con la mano) y el balón le queda franco a Ribery, que fusiló a Casillas.

El gol dejaba el partido donde quería para el Bayern y muy tocado al Real Madrid, que empezó a atacar con descontrol y los alemanes pudieron aumentar su renta.

Reacción tras el descanso

El descanso era lo mejor que le podía pasar a los madridistas, y tras él el choque cambió ligeramente de signo. Más ambicioso y con más llegada, el Madrid buscó el empate con algo más de intención. Los alemanes tampoco renunciaron al ataque y lo pagaron caro, pues fue en un contragolpe, la especialidad de los blancos, cuando Özil, tras una buena combinación entre Benzema (el mejor del partido) y Cristiano, remataba a placer ante la portería de Neuer.

La salida de Marcelo por Özil hizo que el Madrid perdiera el dominio del partido

La igualada espabiló al Madrid, que en ese momento se vio superior a los alemanes y con posibilidades de dejar la eliminatoria resuelta. Pero Mourinho tenía que dejar su imprenta, y tomó una de esas decisiones difíciles de comprender. Quitó a Özil para meter a Marcelo, en una enfermiza obsesión de tapar las bandas de los alemanes. Ni Robben ni Ribery estaban creando excesivo peligro y el partido estaba controlado por los madridistas, pero la salida del alemán hizo que el Madrid perdiera la brújula.

Con Marcelo perdido en el centro del campo por la parte izquierda, posición que no ha ocupado desde el inicio de temporada, los alemanes se hicieron con el dominio del balón y asediaron la meta de Casillas en los 20 minutos finales. Pudo marcar Mario Gómez hasta en tres ocasiones, pero perdonó el tanque hispano-alemán como no suele hacerlo.

Mientras el partido se estaba escapando, Mourinho seguía aportando soluciones estrambóticas. Granero salió al campo por Di María, lo que quitó más mordiente al ataque madridista, y Marcelo pasó a ocupar la posición de centrocampista por la derecha (¿?).

Al final, el castigo a la racanaría del entrenador luso llegó de la manera más cruel posible para él. Lahm se marchó de Coentrao, que acabó por los suelos demostrando que no es mucho mejor defensor que Marcelo, y su centro lo remató Mario Gómez sin que Casillas pudiera hacer nada.

Ahora al Real Madrid le llega el Barça, con la Liga en juego, y después deberá intentar remontar el miércoles que viene ante el Bayern si quiere estar en la final de Múnich. Semana decisiva para un equipo que desde luego no llega en su mejor momento.

Robos en la previa del partido

Por si fuera poco, no comenzó nada bien el día para el Madrid. Instantes previos a la disputa del partido, varios jugadores blancos sufrieron el robo de sus botas en el vestuario del Allianz Arena. Las víctimas fueron Benzema, Ronaldo y Ozil. Además, también desaparecieron camisetas de la equipación merengue.

Por este motivo, el Madrid presentó una queja ante la UEFA.

Ficha técnica:

2 - Bayern: Neuer; Lahm, Boateng, Badstuber, Alaba; Schweinsteiger (Muller, m.61), Luiz Gustavo; Robben, Kroos, Ribery; y Mario Gómez.

1 - Real Madrid: Casillas; Arbeloa, Pepe, Sergio Ramos, Coentrao; Khedira, Xabi Alonso; Di María (Granero, m.80), Özil (Marcelo, m.69), Cristiano; y Benzema (Higuaín, m.84).

Goles: 1-0, m.17: Ribery. 1-1, m.53: Özil. 2-1, m.90: Mario Gómez.

Árbitro: Howard Webb (ING). Amonestó a Badstuber (30), Ribery (37) y Lahm (64) por el Bayern; y a Xabi Alonso (55), Coentrao (55), Di María (60), Ramos (76), Higuaín (90) y Marcelo (91) por el Real Madrid.

Incidencias: encuentro de ida de las semifinales de Liga de Campeones, disputado el Allianz Arena lleno, con 70.000 espectadores en sus gradas.