Después de quedar fuera de las competiciones europeas, se viven en el Valencia malos momentos. La afición protesta contra el presidente Juan Soler, el nuevo entrenador Ronald Koeman y la plantilla. El próximo partido será en Mestalla ante el Barcelona, una cita difícil.

La tensión se ha trasladado al vestuario, así se expresaba Baraja en rueda de prensa: "No sé hasta qué punto más se puede llegar, ¿quemar el estadio? Ha habido continuas protestas y descalificaciones a todo el mundo sin valorar el trabajo bueno o malo que hemos hecho. En este sentido hemos llegado a la cota más alta, la gente más cabreada no puede estar. Tenemos que intentar engancharles de nuevo", explicó.

Sin embargo, Baraja pide un poco de comprensión y apoyo: "No soy un vendedor de humo, pero ahora llega un nuevo técnico que tiene que conocer jugadores, club y a lo que rodea al equipo. Hay que darle un margen de confianza y está claro que debemos mejorar", señaló.

No soy un vendedor de humo, pero ahora llega un nuevo técnico que tiene que conocer jugadores



"Si fuera un aficionado del Valencia estaría cabreado con el equipo, con su juego y también con los resultados, pero también hay que apoyar al equipo en los momentos difíciles como éste, porque necesitamos a todo el mundo", ha añadido.

"No tenemos ayuda de nadie"

"He vivido situaciones difíciles en otras épocas y no hay otra salida que seguir trabajando. Todos sabemos que estamos solos y no tenemos ayuda de nadie. Debemos revertir la situación porque nadie tiene más influencia que nosotros para sacar esto adelante", insistió.

El futbolista vallisoletano lleva casi un mes de baja. Este jueves completó su primer entrenamiento con el grupo tras superar una pequeña rotura fibrilar.