Ser entrenador de un equipo de Primera División en Valencia no es fácil. El del Levante, Abel Resino, fue destituido en la madrugada del lunes tras la goleada en Zaragoza. El del Valencia, Quique Flores, fue pitado el sábado por un amplio sector de Mestalla por el reincidente mal juego de su equipo.

En el caso del Levante, la entidad granota recurrió a la destitución de su técnico por cuarta temporada consecutiva. Abel, que logró la permanencia en la recta final de la pasada temporada tras llegar al banquillo el 15 de enero, ha seguido el camino de Bernd Schuster, José Luis Oltra y Juan Ramón López Car, su predecesor en el cargo..

Resino, cariñoso

El técnico toledano se despidió ayer de la plantilla. «Le he cogido mucho cariño a esta entidad. Es un club diferente», se sinceró un Resino que deja al Levante como colista de la Liga tras cinco derrotas seguidas y con un solo punto.

El preparador José Gómez asumió la dirección de las sesiones preparatorias hasta que llegue un nuevo técnico, cargo para el que suenan Radomir Antic, Jabo Irureta y el italiano Alberto Malesani.

Aunque las cosas están mejor en el Valencia, la grada está molesta con el peor arranque liguero de los de Quique en Mestalla: dos derrotas en cuatro partidos.

Villa: «No es una lesión tan grave»

El valencianista David Villa mostró su alegría ante el menor alcance de un esguince que, en sus primeros momentos, parecía peligrosa: «Estoy contento porque la lesión no ha sido tan grave como se podía pensar, porque sentía mucho dolor». El asturiano especuló con su vuelta, prevista en tres semanas: «Espero estar ante el Deportivo si todo va bien».