Alberto Entrerríos
Alberto Entrerríos (c), de España, trata de marcar un tanto ante la oposición de los daneses (i-d) Joachim Boldsen, Anders Oechsler y Lars Joergensen. (Efe) Uli Deck

La selección española se complicó su pase a los cuartos de final tras perder por 27-23 ante Dinamarca, en un encuentro en el que el equipo nacional mostró una preocupante falta de acierto en ataque, que deja algunas dudas sobre el futuro de España en el torneo.

El conjunto español, pese al poderío del equipo danés en el lanzamiento exterior, cambió de inicio su habitual 5-1 defensivo por un aguerrido 6-0, quizá con el recuerdo del daño que el pivote Michael Knudsen creó al equipo nacional en la semifinal del pasado Campeonato de Europa.

Un cambio, que a diferencia de pasados días, permitió un más rápido ajuste de la defensa española, muy bien respaldada por el portero José Javier Hombrados, que cerró la primera parte con seis paradas, entre ellas un lanzamiento de penalti de Lars Christiansen.

Falló el ataque 

Un ajuste que, sin embargo, no logró el ataque la selección, que cerrados los caminos hacia el pivote Rolando Uríos, se sintió perdida ante el rocoso 6-0 del conjunto danés, chocando una y otra vez contra la defensa nórdica.

Esta circunstancia llevó a España poco a poco a la desesperación, empeñada en buscar soluciones cada vez más y más difíciles, que tan sólo sirvieron para que Dinamarca pudiese gozar de rápidos contragolpes, que posibilitaron su escapada en el marcador (15-11, al descanso).

En la reanudación, el equipo nacional seguía sin encontrar el ritmo en ataque, los fallos en el lanzamiento exterior y las continuas pérdidas hacían inútil el buen trabajo en defensa y la portería, permitiendo un nuevo despegue del cuadro danés que llegó con seis goles de ventaja (24-18) al ecuador del segundo período.

Reacción tardía 

Con casi todo perdido, España volvió a su original 5-1 defensivo con la esperanza de propiciar el cambio necesario para remontar el marcador, y por unos momentos, los hombres de Pastor dieron la sensación de poder dar la vuelta al encuentro.

Pero entonces apareció el meta danés Kasper Hvidt, del Portland San Antonio, para desbaratar con dos magníficas intervenciones, especialmente una a un tiro desde el pivote de Rolando Uríos, que sentenciaron definitivamente al equipo español.

El sábado la selección española de balonmano jugará ante Hungría, la revelación del torneo, y el domingo ante Croacia, dos de las favoritas. No será fácil el camino para meterse en cuartos de final.

FICHA TÉCNICA:

27 - Dinamarca: Hvidt; Lindberg (2), Oechsler (2), Jorgensen (2), Boldsen (5), Knudsen (2) y Christiansen (7) -equipo inicial- Henriksen (ps), Jakobsen (-), Boesen (1), Jensen (5), Rasmussen (-), Madsen (1) y Noddesbo (-)

23 - España: Hombrados; Roberto García (-), Garralda (-), Romero (4, 1p), Alberto Entrerríos (5), Juanín García (2p) y Uríos (2) -equipo inicial- Barrufet (ps), Garabaya (1), Belaustegui (1), Lozano (1), Juancho Pérez (1), Davis (4) y Chema Rodríguez (2).

Marcador cada cinco minutos: 3-2, 3-4, 6-5, 9-6, 12-9, 15-11 (Descanso) 16-14, 18-16, 24-18, 25-21, 27-23 y 27-23 (Final)

Árbitros: Bord y Buy (Francia). Expulsaron por tres exclusiones al jugador danés Joaqchim Boldsen (m.55). Además excluyeron por dos minutos a Boesen, Boldsen (2), Knudsen y Oechsler por Dinamarca; y a Romero y Juancho Pérez por España.