Al balonmano femenino español, pese a los éxitos, “no le queda otra” que emigrar

  • Tras el bronce en los Juegos Olímpicos de Londres, la selección española busca un nuevo reto en el Europeo de Serbia del 4 al 16 de diciembre.
  • 12 de las 16 jugadoras convocadas por Jorge Dueñas pertenecen a equipos de Francia, Dinamarca, Serbia, Hungría, Eslovenia o Rumanía.
  • La difícil situación económica no ha impedido que 'las guerreras olímpicas' hayan logrado tres importantes medallas en los últimos cuatro años.
  • Macarena Aguilar explica su salto a Dinamarca como una forma de asegurar su sueldo cada mes: "En España no te lo garantiza ningún equipo".
La selección femenina de balonmano celebra el bronce conseguido en los Juegos Olímpicos de Londres 2012.
La selección femenina de balonmano celebra el bronce conseguido en los Juegos Olímpicos de Londres 2012.
EFE

Cuatro meses después de conseguir un bronce épico en los Juegos Olímpicos de Londres, las ‘guerreras’ del balonmano se enfrentan a un nuevo reto, el Europeo de Serbia que se disputará entre el 4 y el 16 de diciembre. Con la vuelta de Nerea Pena tras una grave lesión de rodilla, y la incorporación de Alexandrina Barbosa, el equipo de Jorge Dueñas gana poder ofensivo y se introduce con energías renovadas en el sueño de conseguir la cuarta medalla consecutiva tras Europeo 2008, Mundial 2011 y Juegos Olímpicos 2012.

Pero el éxito de este grupo, basado en la lucha, el trabajo y la unión, es inversamente proporcional a los pasos que da el balonmano femenino. La crisis económica ha hecho mella en este deporte, hasta el punto de que solo cuatro de las 16 jugadoras seleccionadas pertenecen a un club nacional. Dinamarca, Francia, Serbia, Rumanía, Hungría o Eslovenia acogen a las estrellas del balonmano español con los brazos abiertos, un mayor reconocimiento...y una garantía de que podrán vivir de su trabajo.

“El deporte está pasando por muy malos momentos y al final necesitas una seguridad de que cada mes vas a disponer de tu sueldo. Eso en España no te lo garantiza prácticamente ningún equipo. Las españolas siempre hemos tenido ofertas para irnos fuera pero hemos estado muy bien. Hoy en día la necesidad está ahí y no nos ha quedado otra que dar un paso al extranjero para garantizar el futuro y vivir el día a día”, afirma Macarena Aguilar (Randers, Dinamarca), que durante su paso por el Itxako estuvo varios meses sin cobrar.

“Cuando les cuento a mis compañeras la situación que viví en el Itxako no se lo pueden ni imaginar, me preguntan de qué vivía y cómo trabajaba así”, añade. Macarena, natural de Ciudad Real, se marchó a la mejor liga europea en busca de una estabilidad. “Aquí es impensable que te dejen a deber un mes. Antes de la temporada dejan todo cuadrado en los presupuestos. Y si durante el año hay algún problema, existe una asociación que se encarga de pagarte.  No conozco ni me han contado ningún caso de alguien que esté ocho meses sin cobrar, ni tres ni dos”.

La canaria Marta Mangué (Zajecar, Serbia)  dio el salto al Team Esbjerg hace cinco años . “Dinamarca es como la madre del balonmano. Se estudia balonmano, se trabaja balonmano cada semana…Me fui porque quería mejorar y porque económicamente también me hicieron una buena oferta”.

Poco reconocimiento a las mujeres

La economía no es el único escollo al que se enfrentan. El hecho de ser mujeres, pese a dominar el medallero español en los últimos Juegos, les impide ser reconocidas según los méritos. “Hemos demostrado que las mujeres tenemos un gran nivel, pero no hay tanta igualdad y al final el deporte es siempre masculino y siempre fútbol. Eso es lo que la gente recibe”, reconoce Macarena, que muestra su pesar por esta circunstancia.  “Hemos tenido audiencias increíbles, es triste que no se hable de nosotras o de algunos medallistas olímpicos como David Cal una vez acaben los Juegos”.

El trato a las mujeres cambia por completo cuando se sale de nuestro país. “En  Dinamarca el deporte rey es el balonmano y las chicas y los chicos están en igualdad de condiciones. No tiene nada que ver", destaca la manchega. “Históricamente se ha seguido más el balonmano femenino”.

Presión y grandes expectativas para Serbia

Estas dos estrellas de la selección reconocen que el grupo no llega en su mejor momento a la cita. La canaria recuerda que la temporada ha estado marcada por los Juegos y el consecuente cansancio. “El rival más temible somos nosotras mismas; debemos tener ambición para hacerlo bien y estar entre las cuatro mejores”.

El listón está muy alto. Alemania, Croacia y Hungría les esperan en un grupo complicado. Son conscientes de la mayor dificultad de un Europeo, donde todos los rivales tienen un gran nivel, así que esperan luchar por estar entre las cuatro mejores selecciones.

La unión, clave del éxito

“Si ves los partidos que hemos jugado, siempre han sido resultados apretados. Nadie nos ha regalado nada, hemos tenido que luchar siempre hasta el final”, explica Marta Mangué, que desea tener buena suerte con las lesiones.

Sin tener grandes individualidades, el equipo está por encima de cualquier circunstancia. Y así lo demostraron en los momentos complicados como la lesión de Carmen Martín durante los Juegos, la baja de Nerea Pena antes de la gran cita, o la dolorosa derrota en semifinales ante Montenegro.

Ante las adversidades, este equipo se levanta y demuestra por qué se les conoce ya como las 'guerreras olímpicas'. Como destaca Macarena, la 'directora' en la cancha, han sido los mejores años del balonmano femenino. "El grupo lleva mucho tiempo trabajando, nos llevamos muy bien, nos apoyamos, estamos pendiente de las demás…" lo que sumado a los triunfos llevan a pensar que estamos ante la mejor generación de la historia.

Españolas por Europa

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