España - EE UU
Los jugadores de España y Estados Unidos muestran sus emociones tras la final de baloncesto. (REUTERS) REUTERS

Plataza de España. Un partido memorable. Subcampeones del universo olímpico. El cuadro de Aíto se dejó la piel, olvidó el desastroso encuentro de la primera fase (perdieron de 37) y brilló como nunca. Todo el mundo lo ha visto: cientos de millones de personas, por televisión. Se rozó el milagro contra EE UU y, al final, se perdió contra el mejor equipo del planeta, los dorados hombres de la NBA (118-107).

Eso sí, con la cabeza bien alta haciendo un baloncesto galáctico. Con ritmo endiablado, cara a cara, de tú a tú. Los americanos debieron sudar, y de lo lindo, para vencernos otra vez en estos Juegos. El conjunto español se va de los Juegos Olímpicos de Pekín igualando la hazaña de hace 24 años en Los Ángeles, en el Olimpo y casi besando a los dioses. Es la medalla española número 18 en los JJOO de Pekín.

El partido nace loco, loco, loco

El partido
arrancó igualadísimo. El primer éxtasis español llegó con el 5-4 a favor tras una canasta de Pau Gasol. El marcador siguió apretadísimo hasta el 22-20 con sucesivas ventajas de España. Los árbitros hacían su trabajo. Esto es, omitir las faltas y pasos de los americanos. ¡Fuera, fuera! Exigía la grada. Y el banquillo español en pleno tras una personal pitada a Ricky Rubio. Éste le había dado ya varios meneos a Williams. Un fenómeno. Es el jugador más joven de la historia -en octubre cumple 18- en colgarse un metal en el baloncesto olímpico.

La máquina USA carbura

Salieron Chris Paul y Wade. Y empezó la máquina USA. Sobre todo Wade, el jugador de Miami, que se marchó al descanso con 21 puntos. Sólo erró un tiro libre. Los norteamericanos lo metían todo. Sus porcentajes estratosféricos: el 70% en tiros de campo...y en triples. Y acabó un primer cuarto excepcional. De película. EEUU con 38 puntos. ¡Hubieran acabado el match con 152! Los de Aíto, 31.

Rudy, La Bomba, Pau Gasol, un triángulo mágico
España, con un Rudy Fernández esplendoroso en el segundo cuarto- no jugó en el primero- aguantó el tipo. Encestó 13 puntos. Los estadounidenses se mantenían una decena por encima. Reyes sacó su mano y nos mantuvo ahí. La Bomba Navarro empezaba a activarse y Pau Gasol, un seguro en todo instante. En el descanso 69-61 (31-30 en el parcial). Quedaban 20 minutos para seguir luchando. Y soñando.

Tras el descanso, más cerca

La mejor Bomba explotó en la reanudación. Con sus puntos (18 al final) , los de Felipe Reyes y Pau Gasol-inconmensurable todo el campeonato, con más de 19 puntos y siete rebotes de promedio por partido- nos vinimos arriba. Estábamos ahí, tocando la gloria. Como el público, 11.000 gargantas que explotaron al ver a David Beckham sentado en el pabellón. El tercer asalto se salda con ventaja parcial de un punto para el cuadro de Mike Krzyzewski (22-21).

"Hay partido. Hay partido. Vamossssssssss! animaba el banquillo español

El festival siguió en el último cuarto. "Hay partido, hay partido. Vamos, vamos" se desgañitaba el banco español. Y lo había. Formidable. Fantástico. Genial. Nos pusimos a dos puntos (91-89) tras un triplazo de Rudy, nuestro máximo encestador (22). Vaya duelo más espectacular tuvo con el mismísimo Kobe Bryant. El futuro jugador de Portland Trail Blazers pasándole por delante como una exhalación. El acabose. Faltaban poco más de 5 minutos para la conclusión. El milagro estaba tocándose con la punta de los dedos.

Kobe Bryant y Wade, decisivos

Pero Wade (27), Kobe (20) y Lebron James (14) son mucho. Muchísimo. Entre los tres, 61 puntos, más de la mitad de su equipo. Y con Chris Paul jugando como los ángeles el asunto resultó complicadísimo. Los americanos sacaron su casta. Se crecieron en la dificultad. Bryant marcó un triple imposible. Y luego otro. Se nos fueron de 11 (103-92). Nuevo arreón rojigualdo -hoy de blanco- para ponernos a cuatro. El Olympic Basketball Gymnasium, a punto de caerse. Espectáculo imperial.

Pelea titánica, segundo tras segundo. Emoción sin fin. EE UU se ve amenazado y saca lo mejor. Imposible ya. Nos han ganado (118-107). Somos los mejores, sin duda... tras Kobe & cía.