La selección australiana de baloncesto
Los jugadores australianos forman un equipo duro que quiere luchar por su primera medalla mundial. EFE

Australia vuelve a cruzarse en el camino de España hacia unas medallas. El combinado aussie se enfrenta a los de Sergio Scariolo por un puesto en la final de la Copa Mundial de China 2019, tras derrotar a República Checa en un serio partidos de cuartos de final.

Australia y España se encontraron hace tres años en el partido por el bronce de los Juegos Olímpicos de Río 2016, que terminó con un épico triunfo español gracias, en gran parte, a un Pau Gasol que aportó 31 puntos y 11 rebotes y que es una de las grandes ausencias de esta cita mundialista.

La semifinal se antoja tremendamente igualada a juzgar por la calidad de las plantillas y la trayectoria de ambos equipos en la Copa del Mundo, donde aún no conocen la derrota.

Acento NBA

Australia es un equipo sin historia en sus 11 participaciones mundialistas, pero cuenta con una plantilla muy compensada y física y cuatro nombres propios de la NBA, como son Matthew Dellavedova (Cleveland Cavaliers), Joe Ingles (Utah Jazz), Aaron Baynes (Phoenix Suns), Andrew Bogut (Golden State Warriors) o Patty Mills (San Antonio Spurs).

Este último sigue siendo el líder del equipo que perdió la medalla olímpica frente a España en 2016 y promedia cerca de 22 puntos por partido este campeonato, lo que le convierte en una de las principales amenazas para la selección española.

El equipo oceánico ha anotado una media de 90 puntos por partido, con 34,8 rebotes y 24,7 asistencias de promedio y unos porcentajes del 58,5% en lanzamientos de dos puntos y 40% en tiros de tres.

Saber competir

El propio Sergio Scariolo reconoció antes de volar hacia Pekín que los australianos son “un rival durísimo" contra el que habrá que saber competir, ya que es un contrincante superior "en tamaño, talla, dimensión y, sobre todo, en fuerza física".

Australia se ha plantado en semifinales tras derrotar a a Canadá (92-108), Senegal (81-68) y Lituania (82-87) en la primera fase, y a República Dominicana (82-76) y Francia (98-100) en la segunda, logrando el pase para enfrentarse a la República Checa en cuartos.

Al igual que España, los ‘boomer’ cumplieron su principal objetivo de asegurar el billete para los Juegos de Tokio 2020 y ahora tratarán de quitarse la espina de la final de consolación de Río 2016 y comenzar a escribir su historia en una Copa del Mundo.