El Atlético de Madrid se ha llevado los tres puntos frente al Celta (2-0), en un partido que ha estado marcado por las bajas del Cholo Simeone en defensa.

El cuadro colchonero saltó con una inédita pareja de centrales formada por Montero y Toni Moya, ante la que en el tramo inicial de encuentro se impuso bien Maxi Gómez en la pelea del juego directo, obligando a Oblak a aparecer, respondiendo el esloveno otra vez a un nivel espectacular.

Primero lo hizo con una doble parada, en la que reaccionó de maravilla a un balón rebotado en primer lugar, y luego haciéndole una excelente parada a Boudebouz, que remató desde muy cerca. Después le sacó una mano tremenda a Boufal, que se sacó un gran remate angulado.

Fue el Atlético de Madrid el que logró hacer el 1-0, cuando en el minuto 42 Antoine Griezmann disparó muy bien una falta en la frontal del área, colándola por el palo del portero.

En la segunda mitad el equipo rojiblanco conseguía hacer daño tirando alguna buena contra, y fue con la entrada de Morata, que fue suplente, cuando empezó a intimidar de verdad en ese escenario.

En el minuto 74 de encuentro, Griezmann filtró un gran balón al espacio para la carrera del canterano del Real Madrid, que regateó con una buena finta a Blanco y marcó a puerta vacía para sentenciar el choque.