Simeone
Cholo Simeone, en rueda de prensa. EFE

El Atlético de Madrid se mide este jueves al Arsenal en su particular 'clavo ardiendo' de la temporada. Los de Simeone, que cayeron en Champions a las primeras de cambio y fueron eliminados en cuartos de final de Copa contra el Sevilla, han mantenido un pulso con el Barça por la Liga con pocas posibilidades de arrebatarles el título debido a la diferencia de puntos que los de Valverde mantuvieron casi desde el inicio.

La Europa League es el único título al que aspira un equipo que, en los últimos años, ha tenido acostumbrados a sus aficionados a pelear por todo, aunque la imagen de Gabi levantando un título no se repite desde la Copa del Rey ganada al Real Madrid en 2013.

No es un exigencia ganar una copa a final de temporada pero sí lo es dar una buena imagen, y eso el Atlético lo ha conseguido con creces desde que Simeone se sentó en el banquillo. Una liga, una Copa y dos finales de Champions en la época en la que parece imposible arrebatarles a Real Madrid y Barça cualquier trofeo, es un mérito incontestable.

Sin embargo, ganar siempre conlleva cierta presión para seguir ganando, y en el Wanda Metropolitano ansían una nueva Europa League en la que, por historia y prestigio, son los máximos favoritos.

El pasado domingo en Liga, ante el Betis, el 'Cholo' decidió dar descanso a varios pesos pesados, con la mente en el partido de ida de semifinales. Griezmann y Koke se quedaron en el banquillo aunque el ritmo del partido les obligó a salir después.

La oportunidad de hacer buena la temporada

La decepción de la eliminación en la fase de grupos de Champions cayó como un jarro de agua fría en una entidad que ha soñado a lo grande en las últimas temporadas. Por eso, Simeone dibujó otro equipo ante el conjunto de Setién, tratando de dar un respiro a jugadores clave.

El Emirates vivirá este jueves, a partir de las 21:05, una auténtica batalla entre los dos máximos favoritos por el título. En el año del adiós de Wenger tras 22 años al frente del banquillo 'gunner', el Arsenal no se lo pondrá fácil a un Atlético que pretende seguir dando alegrías a los rojiblancos, ya acostumbrados a la euforia.