Así comenzó ayer Enrique Cerezo, presidente del Atlético, la rueda de prensa en la que anunció la destitución del técnico argentino Carlos Bianchi, apenas seis meses después de su llegada al club. El acuerdo para su despido vio la luz por la noche, y el argentino se irá cobrándolo todo, tres millones en total. Bianchi quedó sentenciado la noche del miércoles, tras el pésimo partido de Copa ante el Zaragoza, tras el que el Calderón señaló al técnico. «Es lo más fácil, lo más cruel y a lo mejor lo más injusto, pero es así», sentenció Toni Muñoz, director deportivo del club. Bianchi no hizo ninguna aparición pública para decir cómo asumía la expulsión que confirma que es uno de los mejores técnicos suramericanos, pero que en Europa no encaja. «Teníamos grandes esperanzas en este proyecto. Creímos que lo mejor era fichar un entrenador de prestigio internacional para que nos diera triunfos». ¿Irureta, Aguirre, Antic...? De momento, Pepe Murcia, técnico del filial, será el encargado de dirigir al Atlético mañana ante el Betis. Sobre la posibilidad de contratar un nuevo entrenador, Cerezo afirmó que «pensar en contratar otro técnico es muy precipitado. Queremos pensar bien el siguiente paso a dar». Aunque el club no ha querido adelantar nada, ya se barajan nombres, como Irureta, Antic o Aguirre (quien se rumorea que ya tiene un acuerdo para ocupar el banquillo del Calderón la próxima temporada). Cerezo sigue confiando en la actual plantilla y recalcó que «tenemos un equipo que se formó con mucha ilusión y mucho dinero. Para mí es un buen equipo. ¿Fichajes? Ahora lo más prioritario que tenemos es lo del entrenador».