Petra Kvitova
La tenista checa Petra Kvitova, llega a una rueda de prensa con el brazo vendado tras el ataque que sufrió en 2016. Filip Singer / EFE

Petra Kvitova ha puesto punto final a la pesadilla que la persigue desde 2016. Un juez checo ha condenado a ocho años de cárcel a Radim Zondra, el atracador que la atacó en su casa y le provocó serias heridas en la mano izquierda.

La corte judicial de Brno, donde le han juzgado, ha reducido cuatro años la petición de la Fiscalía, que solicitaba 12 años para Zondra. Para la número 2 del mundo han sido tres años muy traumáticos, que no sólo la afectaron en lo deportivo, sino en lo psicológico. Así lo mostró en su durísimo relato durante el juicio, cuando  recordó que le cortó todos los dedos de su mano izquierda, además de los nervios del pulgar e índice.

"Hoy en día la movilidad de mis dedos no es del 100% y no tengo sensibilidad en las puntas del pulgar y del índice", relató ante los jueces. Tras meses de rehabilitación, muchas operaciones quirúrgicas y sobre todo una determinación incansable para volver a lo más alto, volvió a desplegar su mejor tenis hasta jugar la final del Open de Australia, que acabó perdiendo ante Naomi Osaka.

Petra Kvitova ocupa el segundo lugar del ranking WTA, detrás de la propia Osaka.