El torneo internacional de fútbol sub-12  disputado en la localidad holandesa de Sleeuwijk fue testigo de un penalti surrealista que decidió el duelo de cuartos de final entre el PSV Eindhoven y el AZ Alkmaar.

La igualdad fue máxima durante todo el partido, que terminó con empate sin goles y con su correspondiente tanda de penaltis para decidir qué equipo avanzaba a las semifinales.

La ronda de penas máximas también estuvo tremendamente nivelada hasta que se llegó el turno de Jay Lunes. El lanzamiento del jugador del AZ se estrelló en el larguero, lo que provocó la celebración de los seguidores del PSV.

No obstante, el balón cogió un efecto increíble al botar en el suelo y terminó entrando en la portería de la forma más complicada posible y con el portero celebrando su ‘padada’. El giro inesperado provocó una fiesta entre los hinchas del AZ, que finalmente se proclamó campeón del torneo.