Arturo Merzario
Arturo Merzario, el héroe que salvó a Niki Lauda Wikimedia Commons

El 1 de agosto de 1976 es recordado como uno de los días más trágicos de la Fórmula 1. Sin tener que lamentar víctimas mortales, el miedo se cernió sobre el 'Gran Circo' con el accidente del Niki Lauda, cuyo coche ardió sobre Nurburgring haciendo enmudecer a todos por su vida.

Un accidente del que el piloto austriaco, tristemente desaparecido este martes, salió con vida, no exento de secuelas que, sin embargo, no le impidieron regresar a la Fórmula 1 poco tiempo después para brillar y conquistar dos campeonatos más hasta entrar en el olimpo de los tricampeones.

Lauda volvió a lo más alto y lo hizo gracias, en parte, a un héroe casi desconocido: Arturo Merzario, el salvador que regaló 43 años de vida.

El expiloto italiano, miembro del Walter Wolf Racing por aquel entonces, se bajó de su monoplaza para socorrer al campeón del mundo, al que la vida se le escapaba entre llamas en la curva Berwerk del circuito alemán.

Merzario, el 'cowboy' de la Formula 1, apodado así por el sombrero al estilo de los vaqueros que siempre portaba, se convirtió en el ángel de la guarda del campeón.

No se lo pensó dos veces, al fin y al cabo, sabía perfectamente a lo que se estaba enfrentando: apenas cinco años antes hizo lo mismo con su compañero Ignazio Giunti, preso de las llamas en los 1.000 kilómetros de Buenos Aires. Él, sin embargo, ya había fallecido cuando el héroe Merzario acudió a salvarle.

Según recogen los relatos de la época, el austriaco no mencionó a Merzario cuando regresó milagrosamente apenas 40 días después del terrible accidente. Ni siquiera le dio las gracias. Sólo un reloj en agradecimiento que, confesó, era de segunda mano y pertenecía a su esposa.

30 años después, en la misma curva donde el fuego casi acaba con su vida, volvieron a reunirse y ahí sí, Lauda expresó su agradecimiento al hombre que evitó que la muerte se lo llevara antes de tiempo.