Si algo ha distinguido al Sevilla Fútbol Club en la última década ha sido su facilidad para acudir al mercado e incorporar futbolistas jóvenes, o no muy veteranos, con calidad presente y mucho margen de progresión futura; y no excesivamente caros.

Ni joven (ya tiene 31 primaveras y en mayo cumplirá las 32) ni barato (es uno de los jugadores mejor pagados de la plantilla, ingresando unos 100.000 euros a la semana), el ruso Andrei Arshavin es uno de los objetivos del Sevilla para el curso que viene. O eso dicen en Inglaterra, allí donde también destacan el interés del Reading, el Fulham, los Galaxy de Estados Unidos o el mismo Zénit de San Petersburgo del que salió y en el que jugó cedido la pasada campaña.

Según varios medios británicos, el ruso recalará en la capital hispalense para ocupar el hueco que deje un Álvaro Negredo al que una semana sí y otra también sitúan en la Premier League. De hecho el Arsenal es uno de los equipos a los que se ha vinculado el delantero madrileño, una posibilidad que le daría credibilidad a la opción de Arshavin.

Poco queda del talentoso ruso que deslumbró en la Eurocopa de 2008, un torneo tras el que recaló en un Arsenal que pagó por él 22 millones de euros. Su figura en Londres se ha ido apagando en lo balompédico, hasta el nivel de perder su sitio en la selección de su país. Aunque, desde el minuto 1, ha ido creciendo en el apartado de las polémicas. Hace pocos días, sin ir más lejos, protagonizó un altercado a la salida de una discoteca en la capital británica.