Fútbol sala
Marta Escribano, la niña que no pudo jugar con sus compañeros masculinos, charlando para las cámaras de Cuatro. CUATRO

Marta Escribano, una niña de 12 años, no pudo disputar la final de un torneo escolar de fútbol sala de Castilla y León porque la normativa autonómica no permite equipos mixtos.

Su equipo, el Zarzuela del Pinar, se proclamó campeón del torneo, pero Marta tuvo que ver la final desde la banda a pesar de que habitualmente juega con sus compañeros masculinos.

El club se vio obligado a dejar fuera de la final a esta niña porque se enfrentaba a su expulsión del torneo por alineación indebida. Aunque el club protestó y pidió que permitieran participar a su jugadora, la organización se mostró inflexible.

Es muy injusto porque yo me siento una jugadora más del equipo"Es muy injusto porque yo me siento una jugadora más del equipo", explicó Marta en declaraciones a Cuatro. "En muchos pueblos pequeños hay niñas que no tienen la posibilidad de jugar en equipos femeninos y tienen que hacerlo en equipos mixtos", subrayó Luis Tapia, entrenador del equipo.

El veto a la participación de Marta tuvo su origen en la queja presentada por un equipo rival, que había perdido por 11-0 ante el Zarzuela del Pinar, y presentó una reclamación por alineación indebida de la niña.

La reclamación prosperó y la organización del torneo le prohibió continuar jugando en el equipo. Lo más sorprendente del caso es que los organizadores prohibieron, incluso, que Marta pudiera recoger el trofeo de campeones con sus compañeros.

"Una de las coordinadoras de la competición nos dijo que la niña no podía bajar a por el trofeo, que ni se nos ocurriera, que no querían ni que pusiera un pie en la pista y que ya le darían una medalla. La hicieron sentirse como si fuera un bicho raro", ha explicado la madre de Marta en la Cadena Ser.