Álvaro Morata
El delantero canterano del Real Madrid Álvaro Morata, con la cabeza rapada ante el Rayo Vallecano. EFE

Era el minuto 73 del partido entre el Real Madrid y el Rayo Vallecano. El resultado era de 4-0 y el entrenador blanco, Carlo Ancelotti, decidió retirar del campo al delantero francés Karim Benzema y dar entrada al canterano Álvaro Morata.

Cuando el joven atacante se colocó junto a la línea de banda para saltar al campo, muchos espectadores se quedaron sorprendidos al ver el cambio radical en el peinado del jugador: estaba rapado.

Una vez en el terreno de juego, Morata tarda cinco minutos en soltar un latigazo con su pierna izquierda desde el bordel del área que se cuela por la escuadra del guardameta rayista Rubén. El canterano celebra el gol con rabia, bajo la lluvia de Madrid.

Tras el partido, le preguntaron por el motivo de su cambio de look, pero Morata respondió que "hay que cambiar de vez en cuando". Pero en realidad, según fuentes cercanas del jugador, el motivo de su cambio de peinado es una promesa que el jugador realizó a niños ingresados en el Hospital Niño Jesús de Madrid, en concreto a los enfermos de cáncer. El delantero les había prometido afeitarse la cabeza en solidaridad con ellos.

Y no sólo cumplió su promesa, sino que además la adornó con un golazo.