Alonso
Alonso, en Bélgica (Agencias).

Conforme se acerca el final de temporada, los nervios en torno al futuro más próximo de Fernando Alonso se intensifican. El asturiano tiene en vilo el mercado de fichajes de la Fórmula 1, pendiente de su decisión sobre dónde correrá en 2009.

Los rumores que le sitúan en Ferrari pierden fuerza porque Alonso no está dispuesto a seguir esperando la llamada de la escudería italiana que, aunque parece desea contar con el asturiano en 2009, tiene el problema de que echar a Raikkonen le saldría muy caro.

Ferrari le quiere para 2009, pero echar a Raikkonen le saldría muy caro

Los que apuntan a un fichaje por Honda no andan desencaminados pero, según apunta el diario As, el asturiano podría seguir en Renault si éste mejora el motor del R-28, si la FIA permite una descongelación temporal de los propulsores, que ayudaría a arreglar el problema de la falta de potencia de su coche. Alonso, aún confía en que Renault, una de las mejores escuderías en el desarrollo de los motores para la F-1, podría volver a conseguir la excelente mecánica que tenía en 2006.

También siguen tentándole Toyota y BMW, pero estos le quieren para más de un año, y en 2010 Alonso quiere estar libre para irse a Ferrari. Alonso tomará su decisión en función de las garantías técnicas que le ofrezcan sus pretendientes.

El contrato de Alonso le exige decidir, no más tarde del 30 de septiembre, para decirle a Renault si se queda o no, pero Fernando está intentando alargar ese plazo hasta las últimas carreras del año para valorar las normas que regirán la próxima temporada de la Fórmula 1.