Hamilton
Lewis Hamilton celebra su triunfo en el circuito de Fuji. (Efe)

Fernando Alonso quería agua para la carrera y que así le facilitara la caza de Lewis Hamilton, su compañero en McLaren, que salía con la ‘pole’, pero quizá no tanta. La intensa lluvia trastocó toda la carrera y la suerte no estuvo del lado del asturiano. El tercer título está casi perdido este año.

Alonso sufrió un toque que dejó algo dañado su monoplaza en un lateral cuando perseguía a Hamilton y no controló el McLaren en una curva varias vueltas después. Terminó estampándose en el giro 41º contra las protecciones y el Mundial queda casi sentenciado.

La ventaja con Hamilton, que quedó primero, es ahora de 12 puntos. Un abismo a falta de dos carreras, China y Brasil. Y Raikkonen se ha puesto muy cerca en la clasificación de Alonso.

Muchas vueltas sin competir

No hubo emoción en la salida porque las primeras 20 vueltas fueron tras el coche de seguridad. Incluso se temió que se suspendiera todo, lo que hubiera dado puntos en relación a su puesto de parrilla. El asturiano hubiese perdido dos puntos en la clasificación general con el británico, pero no fue así. Hubo carrera pese a la lluvia en Fuji que recordó tiempos pasados.

Sin embargo, todo se convirtió en un juego de estrategia donde la carga de combustible -casi hasta arriba- y medir las vueltas -47 dieron sin el coche de seguridad- eran la clave. Y también no cometer errores.

Alonso metió presión a Hamilton en la primera recta de la salida lanzada, pero el inglés llegó a la curva primero. La distancia entre Hamilton y el español comenzó a aumentar unos segundos. Y Alonso estuvo a punto de salirse de la pista en la vuelta 40. Era un aviso y algo que le dio una pequeña ventaja a Hamilton.

Tanto Alonso como Hamilton cometieron errores en el agua y ambos se tocaron con otros coches

Mientras, los Ferrari estaban mal. Se equivocaron en la elección de neumáticos mixtos. Massa incluso se salió cuando todos iban en fila tras el coche de seguridad. En carrera, se volvió a salir. Raikkonen iba detrás.

Los incidentes alejaron a los McLaren

Empezó la confusión en carrera antes de llegar a 30 vueltas para el final con los monoplazas de McLaren. El primero que pareció sufrir problemas fue Alonso, al que adelantó Heidfeld, y después Hamilton, que también vio cómo le adelantaban en el intenso tráfico tras la parada en boxes.

Luego el riesgo aumentó. Hamilton estuvo a punto de salirse de la pista tras un pequeño toque de Robert Kubica. Algo parecido le pasó a Alonso con Sebastian Vettel (vuelta 34) y su monoplaza quedó con un pequeño alerón lateral casi destrozado tras el impacto al final de la recta de meta. Los problemas iban en aumento.

En la vuelta 27 Alonso iba quinto y Hamilton segundo, aunque líder con Fisichella aún por entrar en boxes. Todo iba de cara para el inglés, al asturiano le tocaba luchar para que la cantidad de puntos fuera lo más pequeña posible. Pero no pudo ser.

Vettel chocó con Alonso y el asturiano se salió vueltas después al ir muy rápido

Dos vueltas más y Alonso acabó fuera de carrera. Según explicó, el coche le hizo ‘aquaplanning’ en un charco en uno de los giros -entre las curvas 5 y 6- y estampó su McLaren contra el muro de protección derecho. El piloto español salió ileso y pudo regresar en moto a boxes. El monoplaza, destrozado.

Poco después salió el coche de seguridad de nuevo para limpiar los restos del coche de Alonso, pero a falta de poco más de veinte vueltas volvió a irse. Hamilton había perdido la ventaja y Kovalainen le seguía de cerca. Massa se recuperó y era tercero.

Quedaba carrera, pero las matemáticas ya iban en contra del asturiano: dos carreras y 12 puntos de ventaja para intentar recortar en China y Brasil. Complicadísimo si algo no le dejaba fuera de pista a Hamilton, que mantenía el control.

Hamilton, templando, cruzó la línea de meta primero, Kovalainen quedó segundo y Raikkonen terminó tercero al final en una carrera que fue finalmente muy abierta en las otras posiciones. El finlandés de Ferrari, que lo intentó todo hasta el final, luchará por la segunda posición en la clasificación general -está a cinco puntos de Alonso- y tiene una posibilidad remota del título, pues está a 17 puntos de Hamilton.

Las declaraciones de Alonso dejaban clara cómo está la situación: "Hay que ser realistas y sólo se puede esperar un milagro".