Jorge Alonso
Jorge Alonso.

Jorge Enrique Alonso nació el 25-9-1960, en Puente Castro (León). Jugó 205 partidos en Primera con el Valladolid y anotó 52 goles. Antes había disputado otras dos en Segunda, donde debutó con 17 años. Colgó las botas a los 32.

Tenía 21 años y en aquel entonces, 1982, era el estandarte de la cantera del Real Valladolid. Sus cualidades: habilidad, rapidez y una gran pierna izquierda, que hace 25 años le valió para marcar ante el Athletic de Bilbao el primer gol en el nuevo estadio José Zorrilla.

¿Le siguen llamando nuevo estadio, pero hoy se cumplen 25 años de la inauguración?

Sí, pero parece que fue ayer.

¿Usted era muy joven?

Sí, aunque ya llevaba cuatro temporadas en el equipo. Debuté con 17.

¿Leonés?

De Puente Castro.

¿Y de ahí a Valladolid?

Llegué para jugar en juveniles, pero ese mismo año Pachín me hizo jugar con el primer equipo. Metí un gol el primer día al Ferrol y me quedé.

¿Cómo recuerda aquel 20 de febrero del 82?

Muy emocionante. Había mucha ilusión en la ciudad. Un gran ambiente. Era el primero o de los primeros partidos que iban a televisarnos, un campo nuevo y un llenazo histórico.

¿Se concentraron un día antes?

No. Comíamos juntos en el Meliá Parque, después tocaba la charla del entrenador y hasta que llegaba la hora de la merienda y de irse al estadio jugabas a las cartas o leías.

Y cuando llegó la hora...

Entonces al banquillo. En dos años con Paquito de entrenador fue el único que me tocó ser suplente.

¿Pero se resarció?

La verdad es que cuando metí el gol llevaba tres minutos en el campo. Fue una jugada de Alí Navarro, dio un pase atrás y la enganché con la izquierda muy bien cruzada abajo. En la portería que luego han hecho los palcos.

¿A Zubizarreta?

Sí, además nos conocíamos de la selección juvenil. Él todavía no era tan famoso.

Se da cuenta de que su trayectoria fue muy larga, pero se le recuerda por ese gol...

Hasta que no tiren el campo, siempre habrá alguien que me recuerde por ello.

Entonces, ¿no se imaginaria la repercusión?

Claro que no. No era como ahora. Entrevista después del partido y la famosa comida que invitaba un periódico a la Fragua (risas). Luego se olvidaba.

¿Se podía vivir del fútbol?

Todos queremos más, pero yo no me puedo quejar de cómo fue mi trayectoria deportiva ni de lo que gané. Bueno, tengo una espinita clavada.

¿Cuál?

Me quedé con las ganas de saber si hubiera valido para un grande.

Es verdad, el atlético le quiso...

Hubo tres años en los que intentaron ficharme. Un verano, según me contó el presidente del Atlético, el doctor Cabezas, ofrecieron 65 millones. El Valladolid pedía 100 y no hubo acuerdo. La vida es así.

Y cuando colgó las botas se hizo entrenador...

Empecé en el Mirador de Parquesol, después estuve cinco años en el juvenil del Valladolid y acabé en el Betis de Tercera. Luego lo dejé y me dediqué a mis dos empresas de gallinas, que es lo que me da de comer. El año pasado, me llamó Onésimo y he vuelto de segundo entrenador del Promesas.

¿Usted es un buen ejemplo de hombre de cantera?

Pero antes era más fácil llegar. En mi época había 14 profesionales y ocho o nueve jugadores de la cantera. No lo sé seguro, pero creo que Gonzalo Alonso, que fue el mejor presidente para el club, aunque con los futbolistas era tacaño, obligaba a los técnicos a subir a gente del filial. Muchos pasábamos incluso directamente del juvenil. Ahora eso es imposible.

¿Hay muchas diferencias entre los jóvenes de su generación y los que entrena ahora?

Nosotros con 18 años éramos hombres, ahora con 22 son niños. Madurábamos antes.

¿Por qué?

Porque ahora son más listos, más inteligentes, pero a nuestros hijos les damos las cosas resueltas. Nosotros hacíamos hecho más calle, teníamos más pillería, robábamos una manzana del árbol y el dueño nos corría. Era distinto.

¿Y sentían más los colores?

Yo creo que sí. Pero porque la mayoría nos pasábamos nueve años en un club. Sólo hay que acordarse de Gail, Sánchez Valles, Borja, Minguela, Moré, Santos, Duque...

¿Ahora se corre más?

Hace 25 años prevalecía la técnica, ahora o trabajas o eres Ronaldinho, porque hasta a Ronaldo se le ha cuestionado por no correr.

Sus preferidos

¿Su ídolo de niño?

Pirri, el del Madrid. Mucha fuerza, gran carácter, raza. Siempre me gustó este tipo de futbolista.

Un jugador con el que haya convivido

Sin duda Eusebio Sacristán. Si Cruyff le hubiera dejado jugar en su puesto, como Guardiola o Xavi ahora, todavía hubiera sido más reconocido. Tampoco puedo olvidar a Pato Yañez y a Gilberto.

Y uno contra el que se haya enfrentado...

Maradona, el mejor y Mágico González al que más clase le he visto. Podía haber llegado a la cima, pero era un desastre de chaval.

Su historial

Nueve temporadas en el Valladolid.

En las siete, en primera, marcó 52 goles.

Después jugó en el Logroñés dos temporadas (1 gol)

Acabó su carrera en el Salamanca (en segunda), tras tres campañas.