Algunos de sus logros
Fotografía de archivo del presidente de honor y exjugador del Real Madrid, Alfredo di Stéfano, junto a cinco trofeos de la Copa de Europa. EFE

Cuando se habla de los grandes de la historia del fútbol, cuatro son los nombres que vienen a la cabeza de todos: Pelé, Maradona, Cruyff y el este lunes fallecido Alfredo Di Stéfano.

Nombre como Beckenbauer, Eusebio o Zidane hicieron grandes cosas y son muchos los partidarios de incluirles en el selecto club de 'los más grandes'. Algún jugador actual podría llegar algún día a formar parte de ese selecto club, quizás Messi. Pero todo el mundo coincide en los cuatro futbolistas anteriormente citados por su trascendencia en la historia del fútbol, cada uno trasgresor en su época.

Y he ahí el gran debate. ¿Quién de ellos fue el mejor futbolista de la historia? Debate eterno, siempre inconcluso, pues todos aportan argumentos de sobra para ser el mejor.

Di Stéfano

Cronológicamente hablando, el primero de ellos es precisamente el que ahora nos deja. La llegada de Di Stéfano al Real Madrid cambió el fútbol europeo y mundial. El club blanco, que llevaba 21 años sin ganar la liga, recuperó su hegemonía en España. Pero lo realmente grande ocurrió con la reciente creación de la Copa de Europa de clubes, competición impulsada por Santiago Bernebéu.

Di Stéfano dominó la Copa de Europa con el Real Madrid

De la mano de Di Stéfano, el Real Madrid conquistó las primeras cinco ediciones de la competición del viejo continente (de 1955 a 1960) y conquistó además ocho ligas. El jugador hispano-argentino fue Pichichi en cinco ocasiones y fue nombrado Balón de Oro en dos.

Lo mejor que tenía Di Stéfano es que era bueno en todo. Dominaba absolutamente todas las facetas del juego. Marcaba goles, movía al equipo desde atrás, regateaba con clase, remataba con eficacia y era un pasador sin igual. Un jugador total que cambió la concepción del fútbol.

Di Stéfano, sin embargo, tiene un borrón en su historial: nunca jugó un Mundial. En 1958 España no logró la clasificación para el torneo que se disputó en Suecia, mientras que en 1962 una lesión le dejó fuera de la cita que se celebró en Chile.

PALMARÉS

- Mundiales: 0

- Copas de Europa: 5 (1956, 57, 58, 59 y 60)

- Ligas: 13 (2 en Argentina, 3 en Colombia y 8 en España)

- Balón de Oro: 2 (1957 y 59). Un Super Balón de Oro (1989)

Pelé

Hablar de los historia de los Mundiales es hablar de Pelé. Asombró al mundo con solo 17 años en Suecia '58, donde se convirtió en el debutante y campeón del mundo más joven de la historia, y actualmente es el único jugador que ha ganado tres veces un Mundial (1958, 62 y 70).

Pelé es el único futbolista con tres Mundiales

Pelé tenía un don: el gol. Hizo más de 1.000 goles en su carrera, 760 en 822 partidos oficiales, siendo el jugador que más tantos ha hecho en la historia del fútbol.  Con la selección brasileña hizo 95 goles, 77 de ellos en partidos oficiales.

El pero a la carrera de Pelé es que la desarrollara íntegra en el fútbol brasileño (en el Santos) salvo cuando se fue a Estados Unidos antes de retirarse. Nunca probó suerte en Europa, no se le pudo ver en el fútbol más exigente del mundo.

PALMARÉS

- Mundiales: 3 (1958, 62 y 70).

- Títulos internacionales: 2 Copas Libertadores, 2 Copas Intercontinentales y 1 Recopa Intercontinental

- Torneos nacionales: 20 títulos en Brasil, uno en EE UU.

- FIFA Balón de Oro: 1 honorífico (2014).

Johan Cruyff

Cruyff representa el romanticismo y la rebeldía hechos fútbol. Lideró al Ajax en la consecución de tres Copas de Europa de manera consecutiva a principios de los 70 y revolucionó al Barça con su llegada al fútbol español.

Cruyff era la rebeldía, el talento y la velocidad

Con Holanda, fue el líder de una de las selecciones que mejor juego ha practicado, aquella del 'fútbol total' que se quedó con la miel en los labios en 1974 al caer en la final ante Alemania.

Johan Cruyff era la velocidad echa fútbol, el cambio de ritmo, un jugador imparable capaz de dejar sentado a un rival tras otro y de regatear a todo aquel que se pusiera en su camino.

La pena es que se marchara sin un gran título a nivel de selecciones. Acarició el Mundial del 74, en el que fue nombrado mejor jugador, y renunció a jugar en el de 1978 por la situación política de Argentina. Su rebeldía estaba a la altura de su talento.

PALMARÉS

- Mundiales: 0 (subcampeón en 1974).

- Copas de Europa: 3 (1971, 72 y 73)

- Ligas: 10 (9 en Holanda, 1 en España).

- Balón de Oro: 3 (1971, 73 y 74).

Diego Armando Maradona

Técnicamente, ningún futbolista  le pudo ni le puede igualar. Su zurda era mucho más que un guante, era un privilegiado, tiene un don que nadie más tendrá jamás.

La técnica de Maradona no la ha tenido ni la tendrá nadie

El Mundial de 1986 fue su zénit, con un gol inolvidable regateando a un rival tras otro tras arrancar desde el centro del campo. Ese mismo partido ante Inglaterra también marcó un tanto con la mano, prueba de su picardía y demostración de su carácter, todo con tal de ganar.

Su convulsa vida privada y sus problemas con las drogas fueron su gran lacra. Llevó a un club menor como el Nápoles a conquistar dos ligas italianas, pero sus problemas extradeportivos acabaron con su carrera antes de los que todos hubiéramos deseado. Verle conducir el balón con la zurda es uno de los mayores placeres que el fútbol puede ofrecer.

PALMARÉS

- Mundiales: 1 (1986).

- Torneos internacionales: 1 Copa UEFA con el Nápoles (1989)

- Ligas: 2 con el Nápoles.

- Balón de Oro honorífico: en 1995.