Alemayehu Bezabeh delante de Reyes Estévez
Alemayehu Bezabeh delante de Reyes Estévez en una imagen de archivo. (JORGE PARIS) JORGE PARIS

El castellano trabado del etíope Alemayehu Bezabeh, aprendido en el centro de acogida para africanos de Madrid Karibu, gracias al padre Antonio, no oculta su mayor deseo: «Correr como español». Su segundo puesto en la San Silvestre vallecana y el triunfo en la Carrera de la Gimnástica de Ulía, en San Sebastián el pasado día de reyes, por delante del campeón de Europa Juan Carlos Higuero, ponen de manifiesto su enorme potencial.

Mi mayor deseo es correr como español

Bezabeh, quien según un estudio radiológico de la Comunidad de Madrid tiene 21 años, llegó en 2004 a España en avión, como uno de tantos inmigrantes ilegales. «Dormí un mes en un banco de un parque de Cuatro Caminos. Pensé en volverme a mi país, pero, por suerte, comencé a correr en el club Bikila», comenta el atleta.

Su vida en Etiopía no era mala: «Mis padres eran funcionarios. Comencé a correr a lo siete años. Iba al colegio corriendo y corría para divertirme con mis amigos, pero quise venirme a España para entrenar mejor».

Lleva dos años y medio tramitando sus papeles de residencia

Lleva dos años y medio tramitando sus papeles de residencia y asegura que sólo se ha encontrado una vez de frente con el racismo, «cuando una persona de la Comunidad de Madrid me dijo que yo nunca podría vivir en este país».

Actualmente entrena mañana y tarde con atletas españoles de la talla de Reyes Estévez, Luismi Berlanas o Eugenio Barrios y vive en Vicálvaro «junto a otros tres compatriotas. Con lo que gano en las carreras me pago mi habitación, que me cuesta unos 250 euros al mes».

Con lo que gano en las carreras me pago mi habitación, unos 250 euros al mes

Este atleta etíope, de cuerpo escurrido y piernas larguísimas, tiene claro que corre para vivir mejor y que «un atleta siempre está en guerra con la pista».

«No es humano, es un robot»

Su entrenador, Manuel Pascua, no lo duda: «No es humano, es un robot. Ha batido a todos los atletas españoles y si necesitara tirar más, lo haría».

Alemayehu Bezabeh reconoce que no tiene tiene mucho tiempo para el ocio ni para salir. «Cuando no estoy corriendo o en el gimnasio veo un poco la televisión», concluye el etíope.

El secreto africano y su ídolo

Durante la conversación con 20 minutos, Alemayehu nos desvela el secreto de la superioridad africana en las largas distancias: «Allí hay más altitud y cuando venimos a Europa todo es más fácil». Además, el etíope elige sin titubeos el espejo en el que mirarse y afirma que su ídolo es Gebrselassie (doble oro olímpico y cuatro veces campeón del mundo en 10.000 m); me encanta verlo correr, aunque Bekele también es muy bueno».