orja Gómez, Borja Pérez-Peñas y Ernesto Gómez
De izquierda a derecha, Borja Gómez, Borja Pérez-Peñas y Ernesto Gómez. JORGE PARIS

Al principio la vida se torna de color negro. Demasiados sueños rotos. Luego, el horizonte se va aclarando. Hay vida después del Real Madrid. Negredo, Mata, Granero o Arbeloa, éstos dos últimos hasta hace muy poco, son algunos ejemplos.

Cada final de temporada hay procesión en Valdebebas, la factoría blanca de talentos. Muchas ilusiones desfilan hacia la salida.

Ernesto Gómez, Borja Gómez y Borja Pérez-Peñas son tres de esos chavales. En total han pasado 21 años en el Real Madrid. Ahora, han cambiado el blanco por el amarillo del Alcorcón, de Segunda B, y esta noche (22.00) se enfrentan en la ida de los 1/16 de final de la Copa al club donde se formaron. Para ellos este partido es "un premio", aunque no van a regalar nada. Todos tienen muy presente la hazaña del Real Unión de hace un año.

Para ellos este partido es "un premio", aunque no van a regalar nada

"Hay que  ir a por ellos", comenta Ernesto, que ascendió con el Castilla en 2005 a Segunda y conserva amistad con antiguos compañeros como "Granero o De la Red". Borja Gómez, por su parte, considera sobre todo que será especial jugar en el Bernabéu, "el mejor campo del mundo. Le pediré la camiseta a Granero o Guti, que me trató muy bien siempre que entrené con ellos".

Pero si con alguno tiene que tener especial cuidado Manuel Pellegrini es con Borja Pérez-Peñas, que ya le ha marcado en Copa cuatro goles a su antiguo equipo. "Les hice dos goles con el Leganés y dos con el Alicante". Pérez- Peñas añade que "la primera vez que jugué contra el Madrid estaba muy nervioso". Y concluye: "Pero luego intentas un regate, te sueltas un poco y te das cuenta que son humanos".

Tan de carne y hueso que el Real Madrid inicia hoy, con un equipo plagado de suplentes, un camino que se le ha torcido desde 1993.