Hay pocos momentos más duros para un deportista de élite que el de su retirada. Para algunos, son las lesiones las que le obligan a dejarlo. Para otros, la edad. Y para los ciclistas, normalmente, es una mezcla de ambas cosas.

Es lo que les ocurrió a Alberto Contador y Pedro Delgado que se vieron forzados a dejar el ciclismo cuando ya se vieron que no tenían fuerzas. El exciclista madrileño es el protagonista del programa 'Leyendas' de DMAX, en el que Quique Peinado repasa la carrera de algunos de los deportistas más legendarios del panorama español.

En un momento del programa que se emite este viernes a las 21:00h, mientras comparten mesa y mantel, Pedro Delgado y Alberto Contador recuerdan cuándo decidieron colgar la bici de manera profesional. "Llega un momento en el que piensas que, por lógica, te pueden quedar dos o tres años, y tienes pensado disfrutar de otras cosas de la vida. Es un ciclismo un poco más esclavo que antes. Sobre todo si eres un líder. Si eres un gregario, lógicamente tienes que ser muy profesional también, pero no tienes que ganar. Vi las diferentes circunstancias y una caída que hubo en el Tour de Francia me hizo decidir que era mi último año. Quería retirarme al máximo nivel y pensé que era el momento", rememora Contador.

Para Delgado fue "un click en el Tour del 93". "Recuerdo ese Tour ir entre los 10 últimos los 150 km de etapa, y decir: 'no puedo, me quedo'. Me vi hecho un miserable. Y dije: 'Aquí sobras'. Eres competitivo, pero ya no es el competitivo al que estás acostumbrado y que tú sabes que te mereces, y quieres dejar al aficionado un buen sabor de boca", recuerda.

'Perico' Delgado es uno de los invitados que pasan por un programa en el que Contador también abre las puertas de su casa, en las que su hermano Fran o su madre Francisca cuentan cómo han vivido los momentos del 'pistolero' en su casa, incluidos los dos terribles ictus que sufrió en 2004. "Yo no dormía de pensar qué es lo que iba a salir al día siguiente. Fuimos llevándolo día a día como mejor pudimos. Siempre con la verdad por delante, sin nada que esconder", recuerda Fran.