Alaphilippe y Pinot
Julian Alaphilippe entra en meta tras Thibaut Pinot. EFE

En vísperas de la fiesta nacional francesa, Julian Alaphilippe (Deceuninck-Quick Step) recuperó el maillot amarillo del Tour de Francia, tras dos jornadas en poder del italiano Giulio Ciccone (Trek-Segafredo). El belga Thomas De Gendt (Lotto Soudal) se llevó la octava etapa, 200 kilómetros justos entre Mâcon y Saint-Étienne, una jornada de media montaña con cinco puertos de segunda y dos de tercera.

Geraint Thomas (INEOS) consiguió salir indemne de una caída. El vigente campeón se fue al suelo en una curva a 15 de meta junto a varios de sus compañeros de equipo. Sólo dos kilómetros después comenzaba el ascenso a La Jaillère (de tercera), el último puerto del día, por lo que tuvo que apretar a rueda de su gregario Wout Poels para reintegrarse al grupo.

En la cima, Alaphilippe coronó en segundo lugar tras De Gendt y se hizo con la bonificación de cinco segundos; es decir, se quedaba a sólo uno de volver a enfundarse el maillot amarillo. El francés, espoleado, arrancó y tomó ventaja junto a su paisano Thibaut Pinot (Groupama-FDJ), que le entró al relevo. A punto estuvieron, de hecho, de cazar a De Gendt, que les superó por 6 segundos. A 26 entró el grupo de Ciccone, que queda ahora a 23 de Alaphilippe en la general, con Pinot a 53 y Thomas a 1:12.

La etapa del domingo

Este domingo, por segundo día consecutivo, el Tour propondrá un trampolín para el lanzamiento de aventuras en una etapa con un puerto de primera en la primera parte del recorrido y dos terceras en los últimos 65 kilómetros. El tramo final es propicio para las aventuras incluso para cambios en una general muy apretada en segundos. Tras la primera hora de carrera, el ascenso al Muro de Aurec-sur-Loire, que los organizadores aseguran que es tres veces el Muro de Huy, puede servir para hacer saltar por los aíres el pelotón.