Nasser Al Attiyah
Nasser Al Attiyah, durante el rally Dakar 2019. EFE

Nasser Al Attiyah se alzará, salvo sorpresa, con su tercer trofeo touareg que le acredita como ganador del rally Dakar. El qatarí se impuso con autoridad en la penúltima jornada, en el bucle de Pisco, con cinco minutos de ventaja sobre un Nani Roma al que ha dejado a más de 50 en la clasificación general.

El piloto español se agarra a un milagro en forma de fallo o avería. Al Attiyah está cuajando un Dakar prácticamente perfecto, en el que tanto la mecánica como su propia conducción le han permitido ser el referente desde el principio. No obstante, no se puede confiar, ya que cualquier despiste o avería le puede dejar fuera inmediatamente. Es lo que le ocurrió a Stepháne Peterhansel, que abandonó al principio del día por un accidente.

El legendario piloto francés tuvo un fuerte golpe en el kilómetro 26 de la especial del día, y su copiloto David Castera acabó con fuertes dolores de espalda.

Fue un día muy complicado para todos. Sebastien Loeb, que había ganado la etapa anterior y se había quedado a unos segundos de Nani Roma, se dejó todas sus opciones en una avería en el kilómetro 276 de la etapa. Carlos Sainz y Lucas Cruz no tuvieron una jornada calmada, sino todo lo contrario: estuvieron al borde de la descalificación. Una avería en el Mini del madrileño obligó a los mecánicos del equipo a afanarse, hasta el punto de que rozó el tiempo límite.

La normativa establece que todos los coches deben tomar la salida antes de que lo haga el último clasificado, y Sainz salió cuando quedaba menos de 20 minutos de margen. Le dio tiempo a salir, aunque con aún más tiempo perdido del que ya acumulaba tras la complicada jornada anterior.

Si en coches está prácticamente decidida la victoria, en motos habrá que esperar a la meta en Lima para proclamar campeón. Michael Metge supo aprovechar la calma con la que los favoritos se tomaron el penúltimo día y se llevó su primera victoria. Aprovechando el formato de las salidas en grupo, Pablo Quintanilla, Matthias Walkner y Toby Price, los tres primeros clasificados con sólo 6 minutos y medio de separación entre los tres, se neutralizaron mutuamente.

Price afrontará la última jornada con sólo un minuto de ventaja sobre Quintanilla, por lo que no puede despistarse y tendrá que esperar a que no le ocurra nada, como le pasó al galo Adrien Van Beveren, que se vio obligado a abandonar con el motor de su Yamaha roto.

Oriol Mena se mantiene 9º como mejor español y una heroica Laia Sanz, que ha afrontado el Dakar mermada físicamente, es 11ª a un día del final. Si mantiene esa posición, será su segunda mejor participación en el Dakar tras el 9º puesto de 2015.