El Tour de Francia, como cualquier vuelta ciclista, es una oportunidad única para que los aficionados vean pasar de cerca a los corredores. Eso da ocasión para mostrar su afición a las dos ruedas o, directamente, divertirse.

Es lo que hizo un grupo de fans en la novena etapa de la ronda gala. Bebidas en mano, no se les ocurrió otra idea que bajarse los pantalones, dar la espalda a los ciclistas y mostrarles sus traseros. Uno de ellos, que incluso se agachó para que sus nalgas sobresalieran más, recibió una respuesta contundente de uno de los competidores del equipo Bahrein: un sonoro cachete.

El manotazo fue tan fuerte que le ha dejado una marca, como compartieron en las redes sociales, lo que le puede costar muy caro al corredor. La organización del Tour estudiará lo sucedido y pueden incluso suspender al ciclista si lo considera agresión.