Leo Messi
Leo Messi celebra uno de sus goles ante el Betis. EFE

Leo Messi fue el indiscutible artífice de la victoria del Barcelona ante el Betis en la jornada 28 de LaLiga. La actuación del argentino, que marcó tres goles, se ha llevado todos los titulares de las crónicas del encuentro, los elogios unánimes de su afición y hasta los de la afición contraria.

Es lo que ocurrió en la salida del campo. Messi fue uno de los últimos en meterse al vestuario, lo que propició una escena que no suele darse en el fútbol. Un sector del Villamarín despidió al argentino coreando su nombre, rendidos ante su exhibición. El capitán blaugrana no pudo hacer otra cosa sino saludar a quienes le felicitaban, aunque las bufandas que lucieran no eran barcelonistas sino béticas.

Desde el twitter oficial del Barcelona han agradecido el gesto de los rivales, una demostración de deportividad no muy habitual en el fútbol moderno. "Mucho arte la afición del Real Betis reconociendo que el fútbol de Leo Messi va más allá de unos colores. ¡Bravo!", han escrito.