Adrián San Miguel
Adrián San Miguel detiene el penalti de Abraham. EFE

Adrián San Miguel fue el gran héroe en la victoria del Liverpool ante el Chelsea, que le dio la Supercopa de Europa por penaltis en Estambul. El portero andaluz tuvo buenas intervenciones en los 120 minutos de juego y se venció a un lado en el último lanzamiento de la tanda, pero dejó la pierna para atajar el disparo del joven Tammy Abraham.

La vida de Adrián, de 32 años, ha cambiado radicalmente en cuestión de días: de estar sin equipo a estar bajo los focos de todo el mundo, sosteniendo un trofeo. El 30 de junio acabó contrato con el West Ham United después de seis temporadas en el club londinense, al que llegó procedente del Real Betis. Mientras buscaba equipo, se entrenaba con el UD Pilas, un modesto club de la Primera División regional andaluza.

La primera puerta se le abrió cuando el Liverpool decidió traspasar al Brujas al belga Simon Mignolet. Adrián, con buen cartel en Inglaterra, se unió a la plantilla de Jürgen Klopp el 5 de agosto como portero suplente de Alisson Becker, uno de los metas más caros de la historia y titular indiscutible. La segunda puerta se abrió precisamente con la lesión del brasileño, en el primer partido de la Premier League, el pasado viernes, ante el Norwich City. Llegó la Supercopa de Europa y le tocó jugar.

"Adrián no había jugado en cierto tiempo, pero tuvo que estar preparado y lo estaba, hizo algunas paradas increíbles, estar tan preparado como él esta noche es algo increíble", dijo Klopp tras la victoria ante el Chelsea. "Hablé con Adrián y estaba claro que necesitaba tiempo para estar preparado, y no lo tuvo", añadió antes de deshacerse en elogios: "Puede estar realmente orgulloso de lo que hizo esta noche".

Adrián ha jugado dos partidos con el Liverpool, a los que hay que sumar otros 150 con el West Ham y 32 con el Real Betis. En 2016 llegó a ser convocado para la Selección española por Julen Lopetegui, aunque finalmente no llegó a debutar.