Adel Mechaal
Adel Mechaal, sujetado por el noruego Ingebrigtsen, tras la final del 3.000 en los Europeos indoor. EFE

España cerró su actuación en los Europeos de Atletismo bajo techo en Belgrado con cuatro medallas (un oro, dos platas y un bronce). Este dato mejora el logrado hace dos años en Praga, cuando sólo se lograron dos platas.

Un año después de proclamarse subcampeón de Europa de 5.000 al aire libre, el español Adel Mechaal relegó al olvido sus problemas con las autoridades antidopaje al conquistar la medalla de oro de 3.000 metros en pista cubierta en una carrera magistral que situó octavo a Carlos Mayo.

Mechaal, que se declaró "orgulloso de vestir la camiseta de España", venció con un tiempo de 8:00.60, seguido del noruego Henrik Ingebrigtsen (8:00.93) y del alemán Richard Ringer (8:01.01), en tanto que Mayo acreditó 8:06.15.

Se trata de la quinta medalla para el atletismo español en 3.000 metros en unos Europeos en pista cubierta.

Ha habido un momento en que me he visto encerrado, como un león acorralado

"Es el premio a esta lucha constante de estos meses que me ha hecho muy fuerte. Ha sido el premio al trabajo y estoy muy orgulloso. Ha habido un momento en que me he visto encerrado, como un león acorralado, me podía haber caído, pero como me veía fuerte he esperado para cambiar muy fuerte en el 200", explicó Mechaal.

A Mechaal le interesaba una carrera rápida y limpia porque se encontraba fuerte, pero el primer mil discurrió a ritmo lento (2:50.68), el paso de la carrera femenina, unos minutos antes.

Tiraba el italiano de origen magrebí Marouan Razine, hasta que los turcos Kaya (Ali y Aras) tomaron la cabeza en el segundo km. Mechaal, que se vio a cola del grupo, tuvo que abrirse para llegar al segundo puesto. El segundo mil lo cubrió el alemán Ringer en cabeza en 5:34.25.

Mechaal tomó la cuerda al toque de campana y tiró a muerte. Por un momento parecía que Ingebrigsten, un 'killer' en campeonatos de Europa, iba a dar buena cuenta del español, pero Mechaal aún guardaba un cambio más en sus piernas, redobló su ataque y voló hasta la meta.

El discípulo de Antonio Serrano, que estaba suspendido por la Agencia Española Antidopaje (AEPSAD) por tres controles fallidos, competía en Belgrado en virtud de la cautelar que le concedió el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS).

"No sabía si podría competir aquí hasta hace 20 días, cuando llegó la cautelar. Tengo que dar las gracias a España por dejarme demostrar mi talento y por acoger a mi familia. Quiero decir que me siento muy orgullos de vestir esta camiseta y de devolverle a España lo que ha hecho por mí", declaró el nuevo campeón.

De Arriba, bronce en 800

El salmantino Álvaro de Arriba dio al equipo español la tercera medalla en los Europeos en pista cubierta al conseguir la de bronce en 800 con una marca de 1:49.68, seguido de Daniel Andújar, mientras que el plusmarquista español, Kevin López, llegó sexto con un pinchazo en el isquio.

Por primera vez había tres españoles en una final europea de 800 metros y los tres partían con esperanzas de podio aunque señalaban como favorito sin discusión al polaco Adam Kszczot, que buscaba su tercera corona consecutiva y la encontró con 1:48.87.

Kevin y Álvaro recorrieron en cabeza la primera mitad de la carrera, pasando el 200 en 27.02 y el 400 en 56.45, pero ahí se complicó la prueba, cuando todos empezaron a mostrar sus cartas.

Contento con el bronce, aunque sabiendo que tenía la plata en las piernas

López sintió un pinchazo en el isquio y se fue atrás. Antes del toque de campana ya estaba descartado, y en el último giro De Arriba sufrió un trompicón que a punto estuvo de mandarlo a la lona, pero no perdió el equilibrio y tuvo fuerzas para llegar tercero, perseguido por un Dani Andújar que acabó muy fuerte.

"No me lo llego a creer, como no me creía cuando fui a los Juegos de Río. Feliz sobre todo por mi entrenador (Juan carlos Fuentes), porque gracias a él estoy aquí. He llegado pensando que estaba para plata. He estado a punto de caerme pero he salido bien en la última recta. Contento con el bronce, aunque sabiendo que tenía la plata en las piernas", comentó Álvaro en Teledeporte.

"El 27 de enero puse en una red social: No estaría trabajando tan duro si no pensara que puedo ser campeón de Europa, y aquí está el resultado. Esto también va para Salamanca, mi casa", añadió.

Kevin López, plusmarquista español y medallista de plata en 2013 y de bronce en 2011, lamentó el contratiempo físico: "Hoy los isquios no funcionaban, he notado un pinchazo y sin cambio en el 800 no haces nada. Mi objetivo aquí era una medalla, pero ha pasado esto y ya está".

Andújar argumentó que "así son las carreras de 800" y declaró que había sido "una experiencia preciosa". "Venía con fuerzas, pero he tenido un trompicón. Enhorabuena a Álvaro por su merecida medalla. El 800 español está en lo más alto de Europa", comentó.

Ureña, plata en heptatlon

El alicantino Jorge Ureña conquistó la medalla de plata en el heptatlon con una suma de 6.227 puntos que constituye la segunda mejor marca española de la historia, en una prueba que terminó con un nuevo récord de Europa, a cargo del francés Kevin Mayer.

La victoria fue para el subcampeón olímpico de decatlón en Río 2016, Kevin Mayer, con 6.479 puntos, que mejora en 41 puntos el récord continental anterior, en poder del checo Roman Sebrle con 6.438 desde 2004, y la medalla de bronce para el checo Adam Helcelet con 6.110.

Ureña llegó a la última prueba, la carrera de 1.000 metros, con la plata prácticamente segura y la posibilidad de mejorar su plusmarca nacional, si corría el kilómetro en 2:41.61 o menos, pero lo hizo: necesitó 2:43.66 y se esfumó la plusmarca.

Dos años después de colgarse la medalla de plata en los Europeos sub-23 al aire libre, el atleta de Onil ha repetido en categoría sénior ese resultado con 23 años en los continentales bajo techo.

Esta nueva medalla permite a Ureña, que entrena con su padre, José Antonio, relegar al olvido su eliminación, el año pasado, en los Europeos al aire libre de Amsterdam tras cometer tres nulos en lanzamiento de disco cuando estaba segundo en la general.

Ureña empezó la jornada dominical batiendo el récord de los campeonatos en los 60 m vallas de un heptatlon al ganar la segunda serie en 7.78 segundos, su mejor marca de siempre, que le consolidaba en el segundo puesto de la combinada a falta de la pértiga y la carrera de 1.000 metros. Solo el checo Tomas Dvorak, triple campeón mundial de decatlón, corrió tanto como él hace 17 años en el Europeo en sala de Gante (Bélgica).

En una carrera perfecta por la calle tres, Ureña rebajó en tres centésimas su récord personal y añadió 1.038 puntos a su cosecha del primer día, que había sido de 3.446 (la misma que cuando batió su récord de España), para alcanzar un total de 4.484.

Un sólo centímetro le separó en pértiga de su marca personal. Ureña saltó cinco metros justos y añadió 910 puntos a la cuenta. Mayer superó a la primera los 5,20, la primera altura que intentaba, y se aseguró el oro por anticipado, pues además tenía en 1.000 la mejor marca de los contendientes.

La plata estaba segura para Ureña, salvo accidente. El alicantino salió en el centro del paquete y fue perdiendo posiciones hasta acabar noveno.

El 29 de enero pasado Ureña pulverizó en Praga su propio récord de España de heptatlón con una suma de 6.249 puntos durante el encuentro en el que competían los equipos de Chequia, España, Francia, Gran Bretaña y Polonia.

Ureña conseguía así la marca mínima que le habilitaba para competir en estos Europeos en pista cubierta de Belgrado, con una puntuación que el año pasado sólo el campeón olímpico estadounidense Ashton Eaton fue capaz de superar.