Dardos
Imagen de un joven lanzando dardos. GTRES

En el mundo del deporte hay muchas tácticas extradeportivas para sacar ventaja al rival, pero algunas sobrepasan lo ético. Es lo que ocurrió en un torneo de dardos en Inglaterra, al menos a juicio de Wesley Harms, un jugador profesional holandés, que cayó derrotado ante el escocés Gary Anderson a causa del insoportable olor de un pedo de su rival, revela The Guardian.

En una entrevista tras el partido, Harms dijo que la causa de su derrota por 10-2 fue el olor fétido que había. "Me costó dos noches quitarme ese olor de mi nariz", dijo Harms a una televisión de su país.

Gary Anderson niega que fuera él el culpable de la ventosidad y de hecho, acusa a Harms de ser el autor: "Olía a huevos podridos, pero no era cosa mía". "Cada vez que pasaba por su lado me llegaba un olor a huevos podridos y por eso pensé que que fue él, pero seguro que no fui yo", dijo el escocés. "Si alguien hace eso necesita ver a un médico", sentenció.

El holandés insiste: "Si piensa que fui yo el que se tiró el pedo está equivocado al 100%. Juro por mis hijos que no fue culpa mía. Otras veces he estado mal del estómago en competición y lo he admitido, así que no voy a mentir ahora sobre eso".