El proyecto del futuro Stamford Bridge
El futuro estadio del Chelsea, y en la parte inferior, la casa que había paralizado el proyecto. Chelsea FC.

El fastuoso proyecto para el nuevo estadio del Chelsea: modernidad y tecnología absoluta al módico coste de un billón de libras, había topado con una pequeña piedra en el camino. Una piedra con forma de casa, habitada durante los últimos 50 años por un banquero retirado, Nicholas Crostwaite, y su mujer Lucinda, diseñadora de interiores.

La pareja estimaba que el futuro estadio dejaría su hogar en una sombra eterna y reclamaron al club una compensión aproximada de 20 millones de libras.

La demanda de los Crostwaite había paralizado el proyecto arquitectónico, pero la solución se ha desbloqueado en los últimos días, tras llegarse a un acuerdo entre ambas partes.

Aunque las cantidades no han trascendido, se rumorea que la familia Crostwaite recibirán una compensación cercana al millón de libras. Una cantidad que, al parecer, les ha compensado vivir sin sol, o casi.