El atleta Sergio Sánchez
El atleta leonés Sergio Sánchez, fotografíado durante su participación en una competición bajo techo celebrada en Valencia en 2008. MANUEL BRUQUE / EFE

El atleta leonés Sergio Sánchez, que fue detenido y puesto en libertad el pasado mes de julio por una presunta denuncia de malos tratos interpuesta por su expareja, ha sido absuelto por la vía penal, a la espera del recurso de apelación que presentará su expareja, algo que ha confirmado su abogado a 20minutos.es.

El atleta narró, en declaraciones a declaraciones a Radio León que, en la disputa entre ambos, sobre la madre se dictó una orden de alejamiento del domicilio familiar y, antes de que entrase en vigor, la mujer interpuso una denuncia de malos tratos por "rencor". "Gracias a Dios pude tener testigos e imágenes de que no estaba en casa y lo pude demostrar, pero el mal trago ya no se me devuelve", argumentaba el atleta sobre la presunta denuncia falsa, relatando que subió "30 segundos con un amigo a dejar unas bolsas (a casa), porque me encontraba ya amenazado y sabía que iba a pasar".

Después de recibir la sentencia, el atleta denunció no saber dónde se encuentra su hijo y pedía ayuda para su localización"no sé si se lo ha llevado a Toledo o a Marruecos"—, algo que el abogado de su expareja ha desmentido tajantemente: "Él sabe de sobra que su hijo está en Toledo, ya que se le notifició vía correo electrónico".

Según el atleta, los problemas con su expareja comenzaron tiempo atrás, cuando su mujer pretendía radicalizar a su hijo, "que fuese un musulmán con el ADN musulmán", aseuró en Radio León. "Yo me quise oponer y todos los problemas vinieron de ahí, dijo que no volvería a ver a mi hijo en mi vida", indicaba Sánchez. Por su parte, el abogado de su expareja asegura que están baranjando tomar medidas legales frente a estas afirmaciones, ya que "se está vulnerando el derecho al honor y se está politizando un poco con la situación que hay ahora mismo. Ella tiene la nacionalidad española y se conocen desde los 14 años", asegura.

El propio Sánchez valoraba que cree, sobre su caso, que no es un fallo del sistema, sino un problema social de base. "Me trataron como alguien denunciado por malos tratos, pero es que deben responder con contundencia ante un problema social que hay. La culpa no la tiene el juez ni el fiscal, sino todos los desgraciados que maltratan a las mujeres y pagamos otros por ellos", reconoce Sánchez.