A la cuarta, la primera
Pietrus machaca la canasta en presencia de un rival. (EFE)
Por fin Unicaja recupera el pulso europeo. Después de firmar tres derrotas en los sucesivos partidos de la Euroliga, el cuadro de Sergio Scariolo consiguió ayer su primera victoria, ante el siempre rocoso Olimpija esloveno.

La clave del partido estuvo en sus dos primeros cuartos, en los que los malagueños aunaron una buena defensa y un eficaz ataque. A la cabeza de todos, Welsch se erigió como el mejor, terminando el partido con 16 puntos. En tareas defensivas, todos se aplicaron con acierto, y no hay más que ver el resultado final. Scariolo terminó contento: sólo les metieron 55 puntos.

Tras el descanso (36-20), unos y otros aflojaron en ataque, especialmente Unicaja, que sólo anotó 26 puntos en 20 minutos. Pero tampoco es que el cuadro visitante apretara mucho, y cuando lo hacían, los locales volvían a apretar el acelerador, abriendo brecha. Finalmente, esta se quedó en siete puntos, renta que no expresó el dominio que unos ejercieron sobre otros.

«Ha sido una victoria muy positiva para nosotros y seguro que nos dará confianza. Hemos jugado muy bien en defensa y ahí ha estado la clave», terminó sentenciando Scariolo. La mejora del equipo deberá reafirmarse en la jornada liguera, que este domingo le deparará un choque en el Martín Carpena ante el DKV Joventut.

DKV y Barça, cara y cruz

Junto a la victoria de Unicaja, los otros dos equipos españoles que jugaron ayer saldaron la cuarta jornada de la Euroliga. El Barcelona ganó en casa un cómodo partido al Napoli (91-71), con Navarro como máximo anotador, con 20 puntos. Peor suerte corrió el DKV Joventut en cancha del poderoso Maccabi, cayendo claramente (92-75).