Filippo Pozzato vence y Vinokourov pierde 1:20 por una caída

  • Óscar Freire estuvo disputándose el triunfo en el último sprint.
  • Llegó un pelotón muy reducido a la meta.
  • Primera jornada con algo de montaña.
Óscar Freire (i) y Filippo Pozzato tras cruzar la meta. (Efe)
Óscar Freire (i) y Filippo Pozzato tras cruzar la meta. (Efe)

Por centímetros, el italiano Filippo Pozzato (Liquigas), el nuevo guapo del ciclismo italiano, le arrebató la victoria al cántabro Óscar Freire (Rabobank) en la quinta etapa del Tour de Francia, disputada sobre 182,5 kilómetros entre Chablis y Autun.

La primera jornada considerada como peligrosa por todos los favoritos, con hasta ocho pequeños puertos de montaña y un recorrido, resultó muy negativa para los intereses de Alexander Vinokourov (Astaná), quizá el gran favorito a la victoria final en este Tour y que sufrió una caída a falta de 25 kilómetros. Un día en los que un ciclista no gana el Tour, pero sí puede perderlo.

Vinokourov, tras su golpe, entró con 1:20 de desventaja con respecto al ganador, en cuyo grupo estaban el resto de favoritos. Un descalabro al que antecedió su compañero de equipo y tercero en la general, el alemán Andreas Klöden, cuando se fue al suelo a 73 kilómetros de la meta.

Un ritmo alto

La etapa invitaba a los aventureros. Y así fue. El combativo francés Silvain Chavanel, que ya lo intentó el miércoles, buscó la fuga desde la salida y se salió con la suya al segundo intento, rondando el kilómetro 20. Chavanel, acompañado por el belga Gilbert (Francaiçe des Jeux) y el joven William Bonnet (Credit Agricole) lograron progresivamente una ventaja que les destacó en cabeza. Más tarde se les uniría el italiano Gianpaolo Cheula y conformarían el cuarteto protagonista de la jornada, que llegó a tener diferencias de más de catorce minutos.

Recordando la fuga de Óscar Pereiro del año pasado, varios equipos comenzaron a trabajar y las diferencias fueron disminuyendo, aunque lentamente. En cabeza del gran grupo podía verse, a ratos, a ciclistas del Discovery Channel, al CSC del líder Cancellara, e incluso a compañeros de Valverde y Pereiro en el Caisse d'Epargne.

El ritmo del pelotón era alto, aunque se atistaban nervios. La carretera, estrecha y sinuosa, invitaba a ellos. Cierto sobresalto se produjo cuando se vio tras el gran grupo a Óscar Pereiro, al que se le vió junto a David Arroyo intentanto entrar en el grupo a cincuenta kilómetros de meta tras superar un pinchazo. El CSC Carlos Sastre, otro favorito al triunfo, se buscó la vida en solitario para entrar en el gran grupo después de pinchar. Y eso que en el equipo apostaban por perder el maillot amarillo para no gastar más fuerzas en el equipo.

Mientras, con la cabeza de carrera afrontando el primer puerto de segunda del Tour, el Haut Folin, Gilbert y Chavanel se marchan en solitario del cuarteto de cabeza. Eran los más fuertes de la fuga y lo demostraron en este puerto de cierta entidad que estaba a cincuenta de meta. Su única esperanza para intentar alcanzar Autun era ésa, soltar a sus compañeros y tratar de frenar la constante pérdida de tiempo.

El grupo, con muchos intereses, no cesó de recotar las diferencias, aunque se tomó con más calma la ascensión al puerto de segunda. La caída de Vinokourov, sin embargo, adelantó los acontecimientos. El kazajo, líder de la Vuelta 2005, se dolió del golpe y tardó en recibir asistencia. Cuando regresó a la bici, con varios compañeros de equipo dispuestos a escoltarle en el esfuerzo, inició una particular contrarreloj.

Frenético final

En el grupo de favoritos, sin embargo, los equipos reactivaban las labores de caza en el último puerto del día, la Croix de la Liberation, con la cima apenas a ocho kilómetros de meta. Vinokourov, mermado, se encontraba con toda la lucha por la etapa distanciándose de él.

En el grupo principal, que absorvió primero a Gilbert y después a un persistente Chavanel, tiraba Rabobank para Óscar Freire. Otro cántabro, David de la Fuente, trató de dar la sorpresa antes de coronar. Su éxito fue nulo. Posteriormente lo intentaría Laurent Lefèvre (Bouygues Telecom), que logró coronar.

Lampre, pensando en sus hombres rápidos, pasó a tirar de un grupo que se lanzó en el descenso. El ucraniano Popovych (Discovery Channel) arriesgó más de lo normal y, en una curva, se le fue la bici. Cancellara, que bajaba siguiendo la estela de Popo, se fue tras él. Un susto, sólo un susto, pero tras el que el grupo llegó más o menos compacto, aunque sin muchas unidades, a las cercanías de Autun.

Y en la llegada, con velocistas salidos de no se sabe dónde, Pozzato impuso su velocidad ante un Freire en progresión. Pippo Pozzato, el nuevo guapo del ciclismo italiano, el amante de los Ferraris, el criticado por su afición a la moda, pero también el ganador de la Milán-San Remo 2006, justificó de un golpe de pedal toda la temporada.

Valverde, Pereiro, Zubeldia, Contador y Sastre, las bazas españolas, entraron en el grupo principal junto a Michael Rogers, Cadel Evans, Denis Menchov, Frank Schleck, Andreas Klöden o Levi Leipheimer. Vinokourov fue el gran dagnificado del día.

Freire, dolorido por su forúnculo, subió un escalón. Tercero el miércoles, segundo este jueves... Le falta subir al podio. El viernes afronta una nueva oportunidad en última etapa llana del Tour antes de la inminente llegada de las montañas alpinas. Casi 200 kilómetros entre Semur-en-Auxois y Bourg-en-Bresse.

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