Polonia ahoga el ímpetu de Arabia Saudí en el estreno goleador mundialista de Lewandoski

Lewandowski celebra emocionado su primer gol en un Mundial.
Lewandowski celebra emocionado su primer gol en un Mundial.
Agencia EFE

La mágica historia de Arabia Saudí en el Mundial de Qatar ha vivido este sábado su capítulo más amargo, después de que Polonia haya echado por tierra las aspiraciones saudíes de clasificarse cuánto antes para octavos de final. Muy buen partido de nuevo de los hombres de Hervé Renard, a los que no les faltó nada más que puntería, sobre todo en el penalti fallado por Al Dawsari, y esa pizca de suerte que sí tuvieron contra Argentina. 

Delante tuvieron, eso sí, a una rocosa Polonia que se parapetó bien en su campo después del primer gol de Zielinski para aguantar el chaparrón de entusiasmo e ímpetu de los árabes, y que encontró otro gol a la contra vital para sus aspiraciones. Un gol que fue muy especial para su autor, un Robert Lewandowski que consiguió estrenarse por fin como goleador en un Mundial más de 600 goles después, y que dejó escapar unas lágrimas de emoción durante la celebración.

El partido comenzó trabado y duro, con alternancia de posesiones para ambas selecciones, aunque se notaba que Polonia se jugaba más. Tres tarjetas amarillas para los polacos en los primeros 20 minutos, hasta que apareció Lewandowski para meterle un buen pase de gol a Zielinski. A partir de ahí, Arabia Saudí entró en modo 'Argentina' y comenzó el asedio sobre el área de Szczesny, que estuvo muy inspirado para sacar varios balones peligrosos. Eso sí, su minuto de gloria le llegó al detenerle un penalti a Al Dawsari al borde del descanso, que habría dado alas a la selección arábiga.

En el segundo tiempo, Arabia Saudí redobló esfuerzos para atacar constantemente por banda, generando mucho peligro con cada acercamiento. Sin embargo, siguieron sin afinar puntería y sin definir la ingente cantidad de ocasiones que tuvieron. Y así siguió el partido hasta que Polonia hizo lo que llevaba buscando todo el encuentro. Primero fue Milik, con un cabezazo potente que se estrelló contra el larguero, y después Lewandowski, que falló un mano a mano y mandó otro, trastabillado, al palo.

Apenas unos minutos después, el propio delantero del Barça pudo hacer lo que mejor sabe hacer, y además se resarció en un Mundial. Polonia lanzó una contra mortal en apenas tres pases, y Lewandowski definió con mucha sangre fría ante la salida del portero. Unas cuántas lágrimas brotaron en su rostro, acompañando una sonrisa tímida de alivio. Uno de los mejores goleadores del mundo y de la historia del fútbol por fin había logrado romper una maldición que parecía indestructible, para dejar la indeleble huella del gol en una Copa del Mundo.

Los ataques saudíes siguieron llegando pero con mucha menos intención y peligro, y Polonia pudo respirar con 4 puntos como líder del Grupo C, poniendo patas arriba la clasificación. A falta del Argentina - México, cualquiera de las cuatro selecciones tendrá que ir a por la victoria en la última jornada para evitar sorpresas y sustos, especialmente en el caso de la albiceleste. Para Arabia, las puertas de los octavos de final siguen abiertas de par en par, y no pararán de soñar hasta lograr repetir el hito de Estados Unidos 1994, su única vez en octavos.

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