Los viajes de Ricky Rubio: cinco equipos en un año y medio y un futuro incierto

Ricky Rubio, con la camiseta de los Cleveland Cavaliers.
Ricky Rubio, con la camiseta de los Cleveland Cavaliers.
CLEVELAND CAVALIERS

La carrera de Ricky Rubio en la NBA ha ido acompañada de más mudanzas y maletas de las que hubiera gustado a cualquiera. Cuando el jugador de El Masnou fue elegido en el Draft de 2009 por los Minnesota Timberwolves, decidió quedarse un tiempo más en España antes de dar el salto a la NBA, pero una vez que lo hizo, y a medida que pasaban las temporadas, su nombre comenzó a protagonizas incesantes rumores de traspaso. Su trade a los Indiana Pacers del 6 de febrero sólo ha sido el último de una larga lista (cinco equipos en poco más de un año) que ahora le deja con un futuro un tanto incierto por delante.

Ricky Rubio debutó en la NBA el 26 de diciembre de 2011. Vestía la camiseta de los Wolves y daba comienzo a una carrera de lo más ilusionante. Fue nombrado Rookie del Mes en enero y elegido para disputar el ‘partido de novatos’ del All-Star Weekend en febrero. Acabó la temporada en el Quinteto Ideal de Rookies y siendo una de las caras visibles de la franquicia de Minnesota. Tanto que años más tarde, nada más comenzar la campaña 2014-15, firmó una renovación de contrato con los Wolves (4 años y 55 millones de dólares). Paradójicamente, fue el principio del fin de su paso por Minny.

Después de seis años en los Wolves, Ricky Rubio fue traspasado a los Utah Jazz el 30 de junio de 2017. No fue un problema para el base. Se adaptó a su nuevo equipo y se convirtió en una pieza clave en el equipo. Allí estuvo dos temporadas, hasta terminar su contrato en vigor y el 1 de julio de 2019 firmó como agente libre con los Phoenix Suns un acuerdo de tres años y 51 millones de dólares. Y ahí comenzó el baile de mudanzas.

Ricky sólo estuvo un año en los Suns, ya que el conjunto de Phoenix le traspaso el 16 de noviembre de 2020. El base fue enviado a los Oklahoma City Thunder y dos días más tarde, traspasado nuevamente, en esa ocasión a los Minnesota Timberwolves (sí, el mismo equipo con el que comenzó su carrera NBA). Parecía que se cerraba el círculo y que Rubio volvía a sus inicios para quedarse una larga temporada... pero no fue así.

La noche del Draft de 2021, los Minnesota Timberwolves movieron el árbol y Ricky acabó siendo enviado a los Cleveland Cavaliers. Una nueva mudanza que, sobre el papel, no pintaba demasiado bien, pero el jugador volvió a adaptarse a las mil maravillas. Con el uniforme de los Cavs, Rubio consiguió el punto número 7.000 en su carrera y firmó su mejor actuación personal en la NBA al sumar 37 puntos (8/9 en triples contra los Knicks).

Todo iba sobre ruedas para Ricky, hasta que el 28 de diciembre de 2021, como si de una inocentada se tratase, el base se lesionaba de gravedad y decía adiós al resto de la temporada. Rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda, y para colmo en la última temporada de contrato. Dicho de otro modo, Rubio se convertirá en agente libre el próximo 30 de junio sin haber jugado un partido en todo 2022 y después de haber sido traspasado a unos Indiana Pacers con los que ni siquiera vestirá su uniforme. Lo que venga después, al menos, está todo en manos de Ricky, que podrá decidir sobre un futuro en el que habrá que ver qué rumbo toma.

Ahora todo está en el aire, pero el sentido común dice que, a los 31 años, Ricky Rubio firmará su último gran contrato en la NBA, siempre y cuando la rodilla lo permita. Después de eso ya habrá tiempo de pensar en lo que está por venir. Algo que, todo sea dicho, el propio jugador tiene muy claro: la familia es lo primero. "Cuando [mi hijo] empiece la escuela no habrá NBA que valga. Tendré que volver. No quiero estar mareándole de aquí para allá", comentó recientemente el jugador. "Me quedan 3, 4, 5 años en la NBA, pero me gustaría mucho volver y jugar en España". 

"Cuando [mi hijo] empiece la escuela no habrá NBA que valga. Tendré que volver. No quiero estar mareándole de aquí para allá"

Una opción para la que también tiene algún plan, aunque no haya nada ni mucho menos cerrado. "A mí me gustaría mucho volver a España. Sin duda sería en el Barcelona o el Joventut pero falta mucho. Admiro mucho a Marc [Gasol]. Eso de volver y no importar dónde jugar sino en un proyecto en el que creer y a una ciudad que le ama tanto... Alguna vez bromeamos y le digo que un día jugaré con él en Girona. Que no es tanta broma".

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