Los contagios amenazan con un nuevo parón en el mundo del deporte: la Premier, LaLiga y la NBA, en alerta

Luka Modric durante el calentamiento de un partido de La Liga
Luka Modric durante el calentamiento de un partido de La Liga
AFP7 vía Europa Press

Las alarmas vuelven a saltar en el mundo del deporte por la Covid-19 cuando se cumplen dos años exactos de los primeros casos de un virus que paralizaría el planeta durante meses. 

Fue entre el 12 y el 29 de diciembre de 2019 cuando se señalaron en el epicentro de la pandemia, en Wuhan (China), y pocos meses después llegó un confinamiento masivo que paralizó –entre otras muchas cosas– los eventos deportivos más importantes del mundo. Las ligas deportivas, entre ellas las de fútbol, se detuvieron durante meses, mientras que el gran evento mundial, los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, fue aplazados un año, siendo la primera vez –de las cuatro en las que no se han celebrado (1916, 1940 y 1944)–, que el motivo de la cancelación no era una Guerra Mundial.

Durante estos dos años, uno de los grandes reflejos de la progresiva recuperación ha sido la vuelta a una relativa normalidad en el mundo del deporte. Volvieron los Juegos en verano de 2021, se retomaron las ligas sin interrupciones y se llenaron de nuevo unos estadios que habían permanecido en silencio durante más tiempo del que los protagonistas y los aficionados hubieran deseado. Todos esos hitos, que se celebraron por pequeños éxitos que sumaban en el camino hacia el fin de la crisis sanitaria, vuelven hoy a difuminarse ante el nuevo avance de los contagios.

Los primeros avisos del fútbol: Portugal, Alemania y el Real Madrid

Las alertas de la llegada de la ola de contagios llegaron primero desde el deporte rey de los países vecinos. Portugal dejó una triste anécdota para la historia de su fútbol forzando a Belenenses a disputar su choque ante el Benfica con tan solo nueve jugadores disponibles por un brote en la plantilla. Poco después llegaron las imágenes de la eliminación del Barcelona de Champions en un partido sin testigos en los asientos de Allianz Arena. Y finalmente ha acabado por sobrepasar las fronteras españolas, afectando de gravedad a Valencia y Real Madrid, por el momento. El equipo che tiene a un jugador afectado (Alderete), a su entrenador y a dos de sus ayudantes. En el blanco, a los casos de Luka Modric y Marcelo, ayer se sumaron los de Gareth Bale, Marco Asensio, Rodrygo y Lunin, además de Davide Ancelotti, hijo y ayudante de Carlo.

Sobre la incidencia en la Liga ya se ha pronunciado su presidente, Javier Tebas, que anunció en la tarde de ayer la aprobación de un nuevo protocolo el martes, aunque ha asegurado que la competición «está preparada» para afrontar la situación y que espera no provoque aplazamientos de partidos.

La Premier no titubea , y la RFEF reactiva medidas

Ante el auge de casos, la Premier League ha suspendido varios choques para este fin de semana: el Watford-Crystal Palace, el West Ham United-Norwich City y el Everton-Leicester City. A estos partidos hay que sumar el duelo entre el Manchester City y el Brighton. Además, estos aplazamientos podrían extenderse a todos los partidos de la jornada si finalmente se acepta la petición lanzada ayer por Thomas Frank, entrenador del Brentford, ante la ola de contagios que sacude a su plantilla. La organización todavía no plantea esa opción, optando por analizar caso a caso, pero es posible que lo haga más adelante considerando el vertiginoso aumento de bajas.

En Inglaterra entra en vigor este fin de semana un nuevo paquete de medidas para los asistentes al estadio, entre las que se incluyen la obligatoriedad de contar con el pasaporte de vacunación o una prueba negativa.

En España, donde la situación es menos urgente, pero comienza a ser preocupante, todavía no se ha optado por un endurecimiento de los protocolos, aunque en la tarde de ayer la RFEF anunció la vuelta de tibias medida que habían quedado en el olvido en octubre: la cancelación de los saludos protocolarios y los actos de homenaje en sus competiciones.

El baloncesto, al límite

Los efectos del incremento de casos también llegan a los pabellones de parqué, así lo hace saber la NBA, que esta semana anunció en su página web el impacto del repunte de casos. En este sentido, la organización de la mejor liga de baloncesto del mundo había apostado por unas normas Covid que permitirían mantener en marcha la competición, un objetivo que no han podido cumplir tras verse obligados a cancelar dos partidos de los Bulls. Sirviendo el equipo de Chicago como precedente tampoco se descarta el aplazamiento de partidos ante el aumento de casos que asolan a plantillas como la de los Brooklyn Nets, New York Knicks o Milwaukee Bucks.

En la Liga Endesa la situación es similar, pues la semana pasada comenzó una cascada de positivos en la plantilla del Valencia Basket que se ha ido extendiendo entre equipos de la competición como el Real Madrid, con las bajas de Pablo Laso y Heurtel, o el Barça, que tendrá que mantener en cuarentena a Nigel Hayes en Atenas tras detectarse un positivo que le impidió comparecer ayer en el choque ante el Panathinaikos.

Los deportes individuales también se preparan

El temor a la nueva amenaza crece con más velocidad en los deportes colectivos, pero también vuelve a poner en un compromiso a las competiciones en las que el contacto de los atletas es reducido. El caso más reciente fue en la Fórmula 1, que cerró su campeonato en Abu Dabi con una baja de última hora, la del piloto ruso de Haas Nikita Mazepin.

Entre los deportes individuales destaca la constante polémica que ha señalado al tenis desde los inicios de la pandemia. Ahora, a falta de días para el inicio de la nueva temporada, el incremento de casos vuelve a poner el foco en las pistas.El primer caso ha sido el de Emma Raducanu, una de las tenistas más esperadas en Abu Dabi tras dar la sorpresa alzándose con la última edición del US Open.

Sin embargo, en el mundo de la raqueta todas las miradas son acaparadas por el actual número uno, Novak Djokovic, cuya presencia en el primer Grand Slam del año sigue siendo una incógnita, una polémica que puede llegar a más con la vuelta de las descalificaciones por contagios, como se dio en los primeros torneos tras el confinamiento.

Los Juegos de invierno de Pekín, a prueba

La situación actual hace presagiar la implantación de estrictas medidas en competiciones regulares, pero además vuelve a poner en riesgo la celebración de unos Juegos Olímpicos, los de invierno, que están programados para febrero de 2022 y que han sido planteados por la organización del evento como una oportunidad clave para difundir una imagen de seguridad de China, país en el que se ubicó el origen del virus. Todo un reto para un acontecimiento que también está rodeado por el boicot diplomático que mantienen los dirigentes de Estados Unidos con el ‘gigante asiático’, optando por enviar a sus atletas a la competición pero negando el desplazamiento de autoridades.

Margen para el optimismo

Pese a que el ritmo de contagios ha hecho sonar las alarmas de las grandes competiciones, las posiciones de los expertos coinciden hasta ahora en que las consecuencias de los contagios no implican daños tan graves como en casos anteriores, lo que se debe en gran medida a la efectividad de las medidas entre las que destaca la protección de la vacunación. Además de esto, el margen de reacción de las organizaciones deportivas es mayor, pues cuentan con la experiencia de los protocolos aplicados previamente.

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