El retrato de la pesadilla de la selección femenina: "Controlador", "le gustaba humillar", "la homosexualidad era una enfermedad"

Ignacio Quereda, exseleccionador nacional femenino
Ignacio Quereda, exseleccionador nacional femenino
EFE

Durante 27 años, la selección española femenina de fútbol estuvo dirigida por la misma persona. Uno puede pensar que si un entrenador pasa tanto tiempo en el cargo es porque los éxitos le avalan, pero nada más lejos de la realidad. Ignacio Quereda no pasará a la historia por los títulos conseguidos, sino por el escándalo que recientemente ha salpicado a la trayectoria del combinado nacional y de la federación: sus abusos psicológicos a las jugadoras durante más de dos décadas.

Este jueves, el programa 'Informe+' de Movistar + estrenaba "Romper el Silencio", un desgarrador y a ratos escalofriante relato por parte de futbolistas de la absoluta de varias generaciones, desgranando la pesadilla que vivieron con el exseleccionador en el banquillo de una España a la que mataron las ilusiones con descalificaciones y control obsesivo. 

El tráiler del documental 'Romper el silencio. La lucha de las futbolistas de la Selección'

Trato vejatorio continuado

"A una niña para la que su máximo era ir a la selección, con toda la ilusión... él olía y sabía perfectamente quiénes eran las más débiles. Al principio muy buena persona, pero con el tiempo se fue haciendo más agrio y déspota", relata Mar Prieto, internacional con España entre 1985 y 2000, apenas tenía 15 años cuando vistió la Roja por primera vez.

Esa dualidad de personalidad la avala en su testimonio una de las jugadoras españolas con más trayectoria internacional, Vero Boquete: "Era muy frío y arisco, te lo cruzabas y no te daba ni los buenos días; pero con gente de poder y directivos era totalmente distinto", explica.

La propia Boquete asegura que su manera de sobrevivir, la del colectivo, era hacer bromas y apoyarse las unas a las otras, aunque el trato era cada vez peor y entraba de lleno en el terreno personal.

"A ver si te cuidas, que estás gorda" o "lo que necesitas es un macho", fueron algunas de las lindezas que recuerda Roser Serra, internacional entre 1989 y 1999.

"Con 20 años no tienes la experiencia de saber lo que es el maltrato psicológico, no era consciente hasta que pasaron unos años... y piensas 'aquí pasó algo", recuerda, además de ahondar en el asunto de que Quereda solía machacar a las a priori más débiles: "Normalmente cogía a las más jovencitas y cuando una se le ponía entre ceja y ceja no paraba".

"Nos obligaba a dejar las puertas de las habitaciones abiertas y por la noche pasaba una por una a controlar"

Control obsesivo

A lo largo del documental, las futbolistas de la Selección participantes desgranan la personalidad del exseleccionador, cuyo control sobre ellas era obsesivo: "Nos obligaba a dejar las puertas de las habitaciones abiertas y por la noche pasaba una por una a controlar", rememora Prieto. "Hasta si comprábamos algo nos miraba las bolsas", añade una compañera.

Un control que trascendía incluso al trato con la prensa, para la que Quereda era el enemigo: "Yo tenía seis entrevistas pactadas antes del Mundial con diferentes medios y me las canceló", recuerda Vicky Losada sobre la cita mundialista de 2015 en Canadá, primera presencia en 16 años y en la que España quedó eliminada en la fase de grupos sin conocer la victoria. "No hubo preparación", coinciden.

Nulo crecimiento deportivo

Y es que, relatan en 'Informe', su forma de ser y actuar no era sólo nociva en lo personal, también en lo deportivo. Serra recuerda que aprendió "mucho más" del entrenador de porteros, algo en lo que coinciden varias de sus compañeras en cuanto a la incapacidad -o dejadez- por parte del técnico en mejorar el juego y las estrategias del combinado.

Además, su forma de dirigirse a ellas, siempre con gritos y humillaciones, mermaba su autoestima y no podían "fluir como futbolistas", apuntan. 

"No chinches a las chicas"

Otra de las participantes en el documental es María Teresa Andreu, exjugadora del Barça en los 70 y pionera de la evolución del fútbol femenino en España, para el que ella misma creó varios torneos en todo el territorio nacional. Termino siendo presidenta de la sección en la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) y fue quien optó por Ignacio Quereda: 

"Le pedí a Villar un nuevo seleccionador que fuera exclusivo para el fútbol femenino y de los dos que vinieron, el que más nos gustó, como persona y por curriculum fue Ignacio Quereda y a mí me ayudó en el aspecto organizativo", recuerda.

Eso sí, ella también se dio cuenta del trato del seleccionador hacia las futbolistas y asegura que le llamó en más de una vez la atención: "No chinches tanto a las chicas", le decía. 

"Una sección que no importaba"

Vicky Losada está convencida de que el problema radica además en la complicidad de la RFEF, en aquel entonces presidida por Ángel María Villar quien, como el propio Quereda, rehusó participar en el documental: "El fútbol femenino era una sección que no importaba, estaba ahí y daba igual quién estuviera al frente", cuenta.

"Había un interés en que las jugadoras estuvieran amedrentadas y calladas porque así no pedían nada"

Una verdad que defiende la periodista Danae Boronat, cuyo libro "No las llames chicas, llámales futbolistas", destapó el escándalo tras entrevistas a varias jugadoras: "Había un interés en que las jugadoras estuvieran amedrentadas y calladas porque así no pedían nada".

"La homosexualidad hay que erradicarla"

La homofobia también formaba parte del arsenal de vejaciones verbales y psicológicas de Quereda, que comentaba sin tapujos ante las jugadoras que "la homosexualidad había que erradicarla", considerando a esta condición sexual "una enfermedad", como recuerdan Vero Boquete y Vicky Losada.

"Él la homosexualidad la quería erradicar. A mí con 16 o 17 años me dijo eso y yo pensé "he venido a jugar al fútbol", recuerda Losada.

El fin de la pesadilla, el cambio y las represalias

El Mundial de 2015 marcó un antes y un después en la historia de la selección. Las 23 jugadoras integrantes de la Roja unieron sus fuerzas e hicieron ruido en los medios para que por fin se las escuchara, convirtiéndose así en la voz de varias generaciones de futbolistas que sufrieron los abusos de Quereda.

"Eso son tonterías de las niñas"

Las mismas que años atrás presentaron un escrito ante la presidenta de fútbol femenino, María Teresa Andreu, pidiendo la dimisión inmediata de Quereda. La directiva se lo presentó a Villar que tiró la carta a la basura: "Esto son tonterías de las niñas".

Pero en 2015 se derribó por fin el muro y ante el revuelo generalizado, el seleccionador dimitió bajo presión y la RFEF colocó en su lugar al que actualmente sigue al frente de España liderando la gran evolución del fútbol femenino de los últimos años, Jorge Vilda.

Eso sí, hubo quien sufrió represalias, como Vero Boquete quien, en 2016 y tras todo el escándalo, no volvió a vestir la camiseta de la Roja.

"A mí me tocó romper esa barrera y otras que vengan romperán otras", relata otra de las futbolistas participantes, consciente de que aún queda mucho por hacer pese a haberse quitado de encima una pesadilla que duró 27 años. 

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