Michael Masi, el 'archienemigo' de Fernando Alonso que no contenta a nadie y hace dudar de la justicia en la F1

Michael Masi y Fernando Alonso
Michael Masi y Fernando Alonso
EP

Cuando un piloto o un aficionado habla de la FIA, en genérico, durante una carrera no suele referirse a la Federación o a su presidente Jean Todt, sino hacia el hombre que está en el control del circuito mandando sobre todos los comisarios: el director de carrera

Su labor no es nada sencilla: debe garantizar la seguridad, el cumplimiento de las normas y la equidad en la competición a través del cumplimiento de un reglamento técnico y deportivo que todos los pilotos aceptan pero que, a veces, conlleva una interpretación personal que da pie a numerosas controversias. El carácter de la persona al cargo debe ser lo suficientemente dialogante como para aceptar la visión de los pilotos, que son quienes se juegan la vida en el asfalto, los ingenieros, que siempre intentarán buscar la zona gris del reglamento, y los espectadores, que son quienes pagan (por televisión o en directo) la fiesta.

Es este último punto donde Michael Masi, el actual director de carrera, choca con todos los pilotos y, en concreto, con Fernando Alonso. El asturiano se ha encontrado a un árbitro muy distinto al que dejó en 2018 cuando se retiró momentáneamente, un Charlie Whiting que, con sus pros y contras, ya conocían todos. Sabían que era duro e inflexible en muchas cosas, pero siempre escuchaba a los otros actores e incluso cedía si se le argumentaba bien. Masi es radicalmente distinto.

La actuación de los comisarios y del director de carrera, Michael Masi, con Fernando Alonso durante el GP de Estados Unidos generó numerosa polémica. Y no es la primera vez que se pone en entredicho su criterio.

Un tecnócrata al mando de los árbitros

Masi se encontró de un día para otro con el 'marrón' de dirigir a los árbitros. La súbita muerte de Charlie Whiting antes del GP de Australia de 2019 hizo ascender al director de carrera de la F2 y la F3, donde apenas llevaba un año, a la F1. Apenas sin tiempo para adaptarse, en su primer año en el cargo mantuvo un perfil bajo, habida cuenta del peso específico que tenía Whiting.

El amor por el automovilismo de Masi está fuera de toda duda. Durante su infancia en Sydney se escapaba del colegio para ir a ver carreras de los Supercars, competición de la que llegó a ser director adjunto, y del rally de Australia. Poco a poco se fue metiendo en el mundo del arbitraje deportivo, y se convirtió en un experto en reglamento, tanto técnico como deportivo. Posiblemente pocos en el paddock de la Fórmula 1 sepan más y mejor de normas.

El problema es la interpretación de las mismas. Fernando Alonso ya se dio cuenta de que esto iba a traer problemas, y en Austria lo comparó con un árbitro que deja a un futbolista coger un balón con la mano y sacarlo hasta el centro del campo. "En el próximo partido lo haremos todos", señaló el "tonto de la curva 1", como se autodenominó al ver que Masi (que le saca apenas dos años) sancionaba unas veces sí y otras veces no los límites de pista.

El esperpento de Spa, el 'highlight' de Masi

Rara es la carrera en la que Masi no sea noticia, pero si hay que señalar una prueba en la que el ridículo se hizo patente, esa fue el fallido GP de Bélgica. La lluvia en Spa provocó el caos hasta el punto de la suspensión de la prueba, pero fue el director de carrera quien decidió romper la norma básica de justicia en el deporte.

En lugar de anular la prueba y no permitir que se puntuara, las presiones de arriba le hicieron tomar una decisión que ya ha adulterado la competición: los pilotos dieron solo tres vueltas detrás del coche de seguridad, sin posibilidad de adelantarse, antes de anunciar la suspensión definitiva. Esto hizo que, reglamento en mano, se diesen la mitad de puntos a los diez primeros clasificados pero sin dejar opción a los demás a competir, lo que perjudicó, entre otros, al propio Fernando Alonso, 11º.

Este tipo de decisiones, tomadas por su cuenta y riesgo, han hecho de Masi un enemigo común no sólo para Alonso, sino para todos los pilotos y equipos. La conversación por radio en el GP de Estados Unidos con los responsables de Alpine (en concreto con Alan Permane, el director deportivo del equipo) tras el incidente entre el piloto español y los de Alfa Romeo lo resume perfectamente: es capaz de admitir una norma y que se la ha saltado con tal de no ceder en su decisión.

Lejos de tomarlo con la seriedad que merece, Masi admitió riéndose que encontró "un poco irónico" las quejas de Alonso. "Puedo entender su frustración. No lo escuché, pero puedo entenderla", señaló, ante la perplejidad de los periodistas presentes.

Quedan cinco carreras y Masi volverá a ser noticia por sus decisiones. Alonso ya se resigna, pero no se va a callar porque tiene claro cuál es el problema: no se aplican las normas de manera igualitaria. "Cuando en fútbol alguien toca el balón con la mano dentro del área es penalti. No hay que aclarar la regla, solo necesitas tomar la decisión y decir que es penalti, porque si no todo el mundo tocaría la pelota con la mano en el área. Así que no necesitamos ninguna modificación. Solo necesitamos que se implementen las reglas cuando esto pasa", ejemplificó el asturiano después de la carrera de Austin.

Quizá Masi necesite un VAR, o similar, aunque viendo el resultado que está dando en el fútbol, igual es mejor lo malo conocido. También había quejas sobre Charlie Whiting y, como dice el refrán, otros vendrán que bueno te harán.

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